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El jardín de Casa Gil seguirá siendo público pese a la venta de la propiedad

La Fundación Biblioteca Enrique Gil garantiza el uso público del espacio hasta 2036 y reclama a las administraciones convertir la casa natal del escritor en un museo romántico
Casa natal del escritor y diplomático Enrique Gil.

La Fundación Biblioteca Enrique Gil hizo este miércoles un llamamiento a la tranquilidad ante la “alarma infundada”, dijo textualmente a través de una nota de prensa, generada tras la puesta en venta de la casa natal del escritor Enrique Gil y Carrasco, en Villafranca del Bierzo, donde se ha puesto en marcha el Jardín Romántico del Bierzo.

El presidente de la fundación, Valentín Carrera, explicó que, independientemente de ese hecho, el propietario de la finca firmó con la fundación un acuerdo que garantiza el uso público de ese jardín hasta el año 2036, por un precio simbólico de un euro al año, por lo que ese espacio seguirá siendo público durante ese periodo de tiempo.

"Nuestra misión era salvar de la ruina la casa natal"

“Nuestra misión era salvar de la ruina la casa natal de Enrique Gil y Carrasco, y lo hemos conseguido, con mucho esfuerzo, por cierto. La fundación no era ni es un fin en sí misma; ha sido una herramienta para llevar a cabo una restauración urgente y evitar la ruina inminente que amenazaba la Casa Gil. Hemos hecho por Casa Gil en tres años mucho más que todas las Administraciones Públicas juntas en los últimos cien años. Ahora es su turno”, aseguró Carrera, quien pidió a las administraciones un esfuerzo para convertir esa casa en un museo romántico. 

Diez años para convertir Casa Gil en museo

“El anuncio de que la Casa Gil está en venta ha suscitado una alarma infundada: aunque cambie de propietario, cosa improbable, durante los próximos diez años seguirá siendo de uso público cultural. Con este compromiso, la Fundación Biblioteca Enrique Gil garantiza el buen fin de las ayudas recibidas y del esfuerzo realizado, y pide encarecidamente a las Administraciones públicas que asuman su responsabilidad y afronten de una vez por todas su obligación de convertir Casa Gil en un museo romántico público. Disponen de diez años para hacerlo realidad”, añadió. 

“Este cometido excede a las tareas de la Fundación que se disuelve, una vez cumplida nuestra labor urgente: asegurar la estabilidad de la fachada, poner limpieza y dignidad donde había basura y abandono; poner en valor el carácter cultural de la casa natal de Enrique Gil. Este rescate urgente ha sido posible gracias a una ayuda de 100.000 euros de la Junta de Castilla y Léon, otra de 30.000 euros del Ministerio de Cultura y otros 30.000€ de aportaciones privadas o mecenazgo”, concluyó.