Loquillo lidera una multitudinaria noche de gran rock en el Musicamino de Villafranca
La segunda jornada del festival Musicamino transformó nuevamente Villafranca del Bierzo en un punto de encuentro para miles de bercianos y visitantes, que respondieron de forma masiva a una programación repartida entre distintos espacios de la localidad.
La actividad comenzó durante la tarde con la propuesta de Musicavino, celebrada en el Jardín de la Alameda, donde el grupo Axeigo acompañó una cata musical de acceso gratuito dirigida por reconocidos enólogos, un formato que volvió a combinar cultura vitivinícola y música en directo.
Un recorrido musical por los escenarios
La programación nocturna arrancó con el desfile de Pikambores, cuya batucada condujo al público hasta el escenario Brugal. Allí se sucedieron las actuaciones de Capitán Moscú y The Sirius, encargadas de abrir una noche marcada por la diversidad de estilos.
El escenario principal, patrocinado por Estrella Galicia, tomó el relevo con Besmaya como primera actuación antes de la llegada de Loquillo, principal reclamo del cartel de esta edición y protagonista de una de las citas más esperadas del festival.
Rock, pop y cierre hasta la madrugada
La actuación de Loquillo reforzó la presencia del rock en una velada que mantuvo un ritmo constante de conciertos. Tras su paso por el escenario, el público continuó disfrutando de las propuestas de Sobrezero y La La Love You, una de las formaciones de mayor repercusión dentro del pop-rock nacional.
La programación se prolongó hasta bien entrada la madrugada con la sesión de Chiquita Movida, encargada de poner el broche final a una jornada que volvió a registrar una elevada participación.
Un festival que afianza su proyección
La combinación de artistas consolidados con bandas emergentes permitió ofrecer una programación variada capaz de reunir a públicos de diferentes perfiles. Con esta segunda jornada, Musicamino refuerza su consolidación como una de las principales citas musicales del Bierzo, manteniendo una propuesta en la que conviven el rock, el pop y otras tendencias musicales en un ambiente que volvió a llenar las calles de Villafranca del Bierzo.