León se va a la fuente por España
León vivió una de esas noches que quedan grabadas en la memoria colectiva. El triunfo de España por 0-2 frente a Francia en la semifinal del Mundial desató una celebración multitudinaria que comenzó en bares y terrazas de toda la ciudad y terminó de madrugada en la céntrica plaza de Santo Domingo, convertida en el gran epicentro de la fiesta.
La ausencia de una pantalla gigante no restó ambiente a una cita que llenó desde horas antes del partido los establecimientos hosteleros de la capital. El centro, pero también numerosos barrios, registraron un lleno prácticamente absoluto, con decenas de locales que instalaron televisores en sus terrazas para atender la elevada demanda de aficionados dispuestos a seguir a la selección de Luis de la Fuente.
Tras el pitido final, las calles comenzaron a llenarse de camisetas de la Roja, banderas españolas y bocinas. Muchos de los seguidores pusieron rumbo a Santo Domingo, donde la celebración fue creciendo con el paso de los minutos.
Un baño para celebrar el pase a la final
La imagen más llamativa de la madrugada volvió a producirse alrededor de la fuente de Santo Domingo. Cientos de aficionados acabaron dentro del agua o rodeando el monumento para celebrar la clasificación de España para la final del Mundial.
Los cánticos dedicados a la selección, las banderas ondeando sin descanso y los tradicionales "¡Yo soy español!" acompañaron una celebración que convirtió la plaza en una auténtica fiesta al aire libre. La fuente volvió a convertirse en el lugar elegido por muchos leoneses para festejar un gran éxito deportivo, una escena habitual en las grandes noches del deporte nacional.
Un camión de bomberos se suma a la celebración
Entre los momentos más aplaudidos de la noche destacó el paso de un camión de bomberos por las inmediaciones de la plaza. Su llegada fue recibida con aplausos y vítores por parte de los concentrados.
Los efectivos hicieron sonar las sirenas y activaron las señales luminosas del vehículo mientras atravesaban la zona, un gesto que fue respondido por los aficionados con nuevos cánticos y una sonora ovación, incorporándose así, de forma simbólica, al ambiente festivo que se vivía en el centro de la ciudad.
Policía Local y tráfico controlado
La elevada concentración de personas obligó a la Policía Local de León a desplegar un dispositivo de regulación del tráfico en la plaza de Santo Domingo y sus accesos.
Los agentes realizaron cortes parciales de circulación y controlaron el tránsito de vehículos para garantizar la seguridad tanto de los peatones como de los conductores durante una celebración que se prolongó hasta bien entrada la madrugada y que transcurrió en un ambiente festivo.
Una ciudad entregada a la selección
La fiesta comenzó mucho antes de que la fuente de Santo Domingo se llenara de aficionados. Durante el encuentro, los bares y terrazas de León registraron una de sus mejores noches del verano, con prácticamente todas las mesas ocupadas y decenas de pantallas repartidas por los establecimientos.
Cada gol de España fue recibido con una explosión de alegría. El penalti transformado por Mikel Oyarzabal abrió el camino hacia la final y el tanto de Pedro Porro, tras una combinación con Dani Olmo, terminó de desatar la euforia de unos seguidores que sufrieron hasta el último minuto ante los intentos de reacción de Francia.
Con el 0-2 definitivo, la ciudad salió a la calle. La Plaza Mayor volvió a ser otro de los puntos de encuentro, donde numerosos aficionados repitieron el ya popular gesto de remar al unísono, antes de que buena parte de la celebración se trasladara a Santo Domingo.
La vista puesta en la gran final
Dieciséis años después de la última presencia de España en una final mundialista, León ya mira al próximo domingo con la ilusión de volver a vivir una noche histórica.
Si la semifinal convirtió los bares en improvisadas gradas y la fuente de Santo Domingo en el gran símbolo de la celebración, todo apunta a que la final volverá a movilizar a miles de leoneses dispuestos a acompañar a la selección de Luis de la Fuente en su último paso hacia el título mundial.


