Y León no quiso dormir...
A las dos de la madrugada, en un paso de peatones del barrio de Eras de Renueva, un niño de apenas ocho años marcaba el ritmo de la fiesta golpeando un tambor mientras otro, a su lado, agitaba una bandera de España. Cada coche que llegaba reducía la velocidad, hacía sonar el claxon en señal de celebración y continuaba su camino entre saludos y sonrisas.
A pocos metros, un grupo de vecinos bailaba al son del pasodoble ¡Que viva España!, mientras una familia lanzaba petardos para prolongar una noche que parecía no tener final. La escena se repetía, con distintas imágenes, en numerosos barrios de León y en buena parte de la provincia. La victoria de la selección española frente a Argentina en la final del Mundial transformó la noche del domingo en una celebración colectiva que se prolongó durante horas.
Santo Domingo, el epicentro de la alegría
El triunfo por 1-0, resuelto en la prórroga gracias al gol de Ferran Torres en el minuto 106 del encuentro disputado en el MetLife Stadium, desató una explosión de entusiasmo en cuanto el árbitro decretó el final del partido.
Miles de personas abandonaron bares y terrazas para dirigirse a la plaza de Santo Domingo, el lugar que, una vez más, se convirtió en el principal punto de reunión de los aficionados leoneses.
La fuente volvió a ser el centro de la celebración. Decenas de personas se subieron a su perímetro o se introdujeron en su interior mientras alrededor se sucedían los cánticos, las banderas, las bocinas y las bengalas. El ya habitual "Campeones, campeones" se mezcló con el "Yo soy español" en una plaza abarrotada durante buena parte de la madrugada.
Una fiesta que recorrió toda la provincia
La euforia no quedó reducida a la capital. En Astorga, la plaza del Ayuntamiento reunió a numerosos vecinos que salieron a celebrar la conquista del segundo Campeonato del Mundo de la selección española.
En Ponferrada, la fuente de la plaza de Lazúrtegui volvió a convertirse en uno de los escenarios más concurridos de la noche, con aficionados que celebraron el título entre banderas, cánticos y baños improvisados.
También en otras localidades de la provincia se vivieron concentraciones espontáneas, con caravanas de vehículos haciendo sonar sus bocinas y grupos de amigos y familias compartiendo una victoria que España esperaba desde que levantó su primera Copa del Mundo en Sudáfrica 2010.
Una noche para todas las generaciones
Uno de los rasgos más llamativos de la celebración fue la presencia de personas de todas las edades. Niños, jóvenes y mayores compartieron las calles en un ambiente festivo que se prolongó hasta bien entrada la madrugada.
Los más pequeños, muchos de ellos viviendo su primer gran éxito de la selección absoluta, se convirtieron en protagonistas de escenas que reflejaban el ambiente de la noche: tambores improvisados, banderas casi más grandes que ellos y sonrisas permanentes mientras los coches respondían con el claxon a cada gesto de celebración.
La segunda estrella ya forma parte del recuerdo
Dieciséis años después del histórico título conquistado en Sudáfrica, España volvió a proclamarse campeona del mundo y León respondió con una de esas noches que permanecen en la memoria colectiva.
Las imágenes de Santo Domingo abarrotada, de las fuentes convertidas en lugar de encuentro y de barrios enteros celebrando hasta altas horas evidenciaron que el fútbol volvió a unir a miles de leoneses alrededor de una misma emoción. Durante unas horas, la provincia dejó a un lado la rutina para celebrar un nuevo capítulo en la historia del deporte español.






