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León, en alerta amarilla por tormentas tras una noche marcada por los incendios forestales

La Aemet prevé un descenso de hasta nueve grados y mantiene los avisos por lluvias, granizo y fuertes rachas de viento tras una noche en la que los rayos provocaron 18 fuegos en la provincia
Tormenta en la capital leonesa
Tormenta en la capital leonesa.

La provincia de León afronta este jueves un importante cambio meteorológico marcado por la bajada de las temperaturas y la inestabilidad atmosférica, en una jornada especialmente condicionada por la oleada de incendios forestales originados durante la pasada noche por la caída de numerosos rayos.

La entrada de aire más fresco permitirá dejar atrás los registros más elevados de los últimos días y ofrecerá un alivio relativo a los equipos de extinción, que trabajan para controlar los 18 incendios declarados tras las tormentas eléctricas. Sin embargo, la persistencia de la actividad tormentosa mantiene la preocupación ante la posibilidad de que se produzcan nuevos focos.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado para este jueves los avisos amarillos en zonas de la Cordillera Cantábrica leonesa por lluvias intensas, con acumulaciones que podrían alcanzar los 15 litros por metro cuadrado en una hora, además de tormentas que podrían ir acompañadas de granizo y fuertes rachas de viento.

La jornada comenzará con abundante nubosidad y cielos variables, especialmente en las comarcas del norte y del oeste de la provincia. Desde primeras horas se esperan chubascos acompañados de aparato eléctrico que podrían prolongarse hasta primeras horas de la tarde.

 

Tormentas y riesgo para los incendios

Aunque las precipitaciones previstas pueden favorecer las labores de extinción en algunos puntos, los expertos advierten de que las tormentas secas o acompañadas de escasa lluvia siguen representando un factor de riesgo debido a la caída de rayos. Además, las rachas intensas de viento asociadas a estos fenómenos pueden complicar la evolución de los incendios activos y dificultar el trabajo de los operativos desplegados sobre el terreno.

Los modelos meteorológicos apuntan a que algunos episodios tormentosos podrían ser localmente fuertes, especialmente en áreas montañosas y del oeste leonés, donde la probabilidad de precipitaciones será más elevada.

Descenso notable de las temperaturas

El cambio más evidente llegará de la mano del termómetro. Tras varias jornadas marcadas por el calor intenso, las máximas experimentarán una bajada significativa. En la capital leonesa se moverán entre los 18 grados de mínima y los 28 de máxima, mientras que en Ponferrada oscilarán entre los 17 y los 27 grados.

Esta moderación térmica contribuirá a reducir parcialmente el estrés hídrico de la vegetación y las condiciones extremas que favorecen la propagación del fuego, aunque los servicios de emergencias insisten en mantener la máxima precaución ante la elevada carga de combustible existente en el monte tras semanas de tiempo seco.

 

Viento moderado del suroeste

El viento también cobrará protagonismo durante la jornada. Soplará de componente suroeste con intensidad moderada y podrá registrar intervalos fuertes durante el paso de las tormentas. Estas rachas podrían influir en el comportamiento de algunos de los incendios que permanecen activos en la provincia.

Mejora prevista para el viernes

De cara al viernes, la previsión apunta a una recuperación de la estabilidad atmosférica. Los cielos tenderán a estar poco nubosos y las temperaturas máximas volverán a ascender ligeramente, acercándose de nuevo a los 30 grados.

No obstante, el descenso térmico previsto para este jueves supone un alivio en una jornada marcada por la emergencia forestal que mantiene movilizados numerosos medios de extinción en distintos puntos de la provincia tras una de las noches con mayor actividad eléctrica de los últimos meses.