Carlos, Marga y Alberto aprovechan la orientación de su nuevo piso
Marga y Carlos encontraron en su propia casa el lugar perfecto para vivir el eclipse total de Sol. La terraza de su nuevo piso, en el barrio de La Lastra de León, estaba orientada de forma privilegiada hacia el punto del cielo donde se desarrolló el fenómeno.
Desde allí pudieron seguir la evolución del eclipse y contemplar sin desplazarse el momento de la totalidad. “Ha sido una pasada”, resumen después de una experiencia que difícilmente olvidarán. A ellos se ha sumado Alberto, "el cuñado", para disfrutar "de una cita única".
La llegada de la oscuridad
El instante más impactante llegó cuando la luz de la tarde comenzó a desaparecer hasta convertir el entorno en una escena completamente diferente. “Cuando se ha hecho de noche ha sido increíble”, explican Carlos, Marga y Alberto.
La transformación de la luz, la oscuridad repentina y el ambiente de la ciudad durante la totalidad les permitieron comprobar desde primera fila la magnitud del fenómeno.
Una experiencia difícil de explicar
Carlos y Marga reconoce que vivir el eclipse directamente supera cualquier imagen o explicación previa. “Es imposible imaginar algo así si no se vive”, aseguran.
Después de los minutos de totalidad, la sensación que les queda es clara: “Te quedan ganas de volver a vivirlo”. Desde la terraza de su vivienda en La Lastra, Carlos y Marga, acompañados por Alberto han convertido así su primer gran acontecimiento astronómico en un recuerdo para toda la vida.