Concentración el domingo frente a la Catedral de León para exigir igualdad en la Iglesia
El colectivo Revuelta de Mujeres en la Iglesia de León ha anunciado su próxima movilización este domingo 1 de marzo a las 12:45, bajo el lema 'Este es mi cuerpo'. Esta acción se enmarca dentro de las actividades preparatorias del 8M, Día Internacional de las Mujeres y sus luchas feministas.
En esta ocasión, según han explicado este martes, las 35 agrupaciones de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia de diferentes regiones del Estado español volverán a exigir la igualdad que consideran "sistemáticamente negada" por la institución religiosa.
La concentración se realizará frente a la catedral de León e incluirá una dramatización simbólica que representará las cadenas de opresión que aún sufren las mujeres dentro de la Iglesia. Con este acto quieren visibilizar su reclamo por la igualdad en una institución que, según denuncian, discrimina por género y permanece al margen de los avances sociales en corresponsabilidad y equidad.
Reivindicaciones de la Revuelta de Mujeres
El colectivo Revuelta de Mujeres en la Iglesia se autodefine como un grupo de "mujeres creyentes que viven con intensidad la fe en Jesús de Nazaret" pero comprometidas con la renovación de la Iglesia y la transformación social, actúan desde la perspectiva de género para impulsar cambios que consideran urgentes. Estas mujeres alzan su voz para denunciar la discriminación que enfrentan dentro de la institución religiosa. Expresan un cansancio acumulado frente al autoritarismo y las incoherencias que detectan en el día a día, y declaran que ha llegado el momento de decir “¡Basta ya!”.
Reclaman visibilizar las diversas formas de injusticia e invisibilización que padecen las mujeres en la Iglesia al tiempo que critican que la estructura actual queda rezagada frente a los avances sociales en igualdad y corresponsabilidad, lo que tildan de "error grave".
Además, destacan la necesidad de abrir el acceso al diaconado y al presbiterado femenino para poder atender adecuadamente a las comunidades cristianas y señalan igulamente la gran desproporción entre el número de teólogas formadas y la escasa presencia de éstas en cargos docentes o de responsabilidad dentro de las facultades de Teología y otras instituciones eclesiales.