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Conceyu defiende la autonomía leonesa ante una transición energética "injusta"

Tras la conferencia de Antonio Turiel, Conceyu alerta de que León no puede ser una “zona de sacrificio”
Antonio Turiel, durante una conferencia.
Antonio Turiel, durante una conferencia.

La conferencia impartida en León por el físico e investigador del CSIC Antonio Turiel el pasado 3 de enero de 2026 ha reavivado el debate sobre el modelo energético y el papel que deben jugar los territorios periféricos. Desde Conceyu País Llionés, que participó activamente en el coloquio posterior, se concluye que la defensa del territorio leonés pasa necesariamente por una administración propia y cercana, capaz de frenar decisiones “impuestas desde fuera”.

Una transición que no convence

La denominada transición energética se presenta como una respuesta al cambio climático, pero cada vez genera más recelos. Turiel fue contundente al advertir de que el modelo actual “no va a prosperar y va a suponer una enorme pérdida de tiempo y dinero”, no por la necesidad de abandonar los combustibles fósiles, sino por hacerlo “sin cuestionar el nivel de consumo y trasladando los impactos ambientales a territorios periféricos”.

Desde Conceyu subrayan que la autonomía leonesa no es un planteamiento identitario, sino “una herramienta real de defensa del territorio, de la salud y de la democracia”.

Límites planetarios y emergencia climática

El diagnóstico de partida es severo. Según los datos expuestos en la conferencia, la humanidad ha superado 7 de los 9 límites planetarios de seguridad, con especial impacto en la biodiversidad, el agua dulce y los ciclos naturales. A ello se suma un desequilibrio energético global que podría traducirse en episodios de temperaturas extremas también en territorios de interior como León.

El mito del reemplazo energético

Turiel insistió en que las renovables eléctricas industriales —eólica y fotovoltaica— no pueden sustituir el consumo energético total, sino solo una parte del consumo eléctrico. A esto se añaden la escasez de minerales críticos, los problemas técnicos de los aerogeneradores y una red eléctrica diseñada “para abaratar costes, no para garantizar estabilidad”. Tecnologías como el hidrógeno verde o el coche eléctrico fueron señaladas por mostrar límites técnicos y económicos cada vez más evidentes.

Especialmente crítica fue la valoración del biogás y la biomasa, presentados como nuevas alternativas verdes. Turiel los calificó como “falsas soluciones”, al requerir macroinstalaciones, un elevado transporte de residuos y subvenciones públicas constantes, además de generar impactos ambientales relevantes. Desde Conceyu advierten de que estos proyectos responden más a una lógica financiera y geopolítica que ecológica.

¿Tiene futuro León?

Durante el debate, Carlos Cerra planteó una pregunta clave: ¿hay esperanza para León? Turiel respondió que sí, destacando la mayor resiliencia del territorio, protegida por su orografía, bosques y ríos. No obstante, alertó de que esa fortaleza es precisamente lo que hoy está en riesgo, resumido en una frase que resonó con fuerza: “Si fuera bueno para León, no se instalaría aquí.”

Otra de las preocupaciones expuestas, formulada por Ismael González, fue la proliferación de proyectos energéticos declarados Proyectos Regionales, que evitan licencias municipales y reducen la capacidad de oposición vecinal. Turiel explicó que se trata de una estrategia general en la que el sur de Europa actúa como territorio de sacrificio para sostener el consumo energético del centro del continente.

Decrecer o colapsar

La conclusión del encuentro fue clara: no existe una transición energética capaz de mantener el actual nivel de consumo. Desde Conceyu País Llionés defienden que la única salida viable pasa por el decrecimiento, la relocalización y el respeto a los límites naturales, apostando por un León entendido como territorio de vida y biodiversidad, y no como un espacio al servicio de intereses ajenos.