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Cuatro funcionarios de la prisión de León resultan heridos tras sufrir una nueva y violenta agresión por parte de un interno

Acaip alerta de una escalada de violencia en Mansilla de las Mulas y advierte de que el centro es ya “un auténtico polvorín”
Imagen de la Prisión de Villahierro, en Mansilla de las Mulas.
Imagen de la Prisión de Villahierro, en Mansilla de las Mulas.

El sindicato Acaip ha denunciado una nueva agresión a cuatro trabajadores del Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas, un incidente que se produjo este jueves en el departamento de aislamiento y que obligó a los funcionarios a recibir asistencia hospitalaria por las lesiones sufridas.

Según ha informado la organización sindical, el presunto agresor es un interno clasificado en primer grado de tratamiento, el régimen más restrictivo previsto por la normativa penitenciaria, que llevaba pocos días en la prisión leonesa.

El preso se había tragado una pila y dos cuchillas

Acaip explica que el recluso había sido trasladado previamente al hospital tras ingerir una pila y dos cuchillas, una acción que, según el sindicato, realizó para forzar su salida del centro penitenciario y ser atendido en un servicio de urgencias.

Una vez regresó a la prisión y fue ubicado nuevamente en el módulo de aislamiento, el interno "la emprendió a golpes contra cuatro trabajadores", señala la organización.

Como consecuencia de la agresión, los funcionarios sufrieron contusiones y cortes y tuvieron que ser trasladados a un centro hospitalario de León para recibir atención médica tras quedar controlada la situación.

Quince trabajadores agredidos en lo que va de año

Acaip subraya que con este nuevo episodio son ya 15 los trabajadores agredidos en el Centro Penitenciario de León desde comienzos de año, una cifra que considera inédita en la historia reciente del establecimiento.

El sindicato sostiene que las peleas, agresiones e incidentes son prácticamente diarios y asegura que la prisión de Mansilla de las Mulas se ha convertido en "un auténtico polvorín".

Denuncian falta de medios y sobreocupación

La organización advierte de que estos hechos "no son casos aislados", sino el reflejo de un deterioro progresivo de la seguridad en el centro y de la insuficiencia de medios para garantizarla.

Además, alerta del aumento constante de la población reclusa y considera que la sobreocupación está agravando la situación. Según Acaip, la evolución de la cifra de internos ha entrado en una fase de crecimiento acelerado que "amenaza con quebrar el sistema penitenciario en el centro".

Petición de medidas urgentes

Ante esta situación, el sindicato reclama la adopción de medidas inmediatas para reforzar la seguridad y evitar nuevos episodios violentos. "Si no se adoptan medidas urgentes y efectivas, las consecuencias pueden ser muy graves", advierte.

Asimismo, Acaip ha solicitado a la dirección de la prisión el traslado inmediato a otro centro penitenciario del interno implicado en la agresión y ha expresado su deseo de una pronta recuperación para los trabajadores heridos.


TAMPM: "No podemos celebrar nada"

Mientras, el sindicato TAMPM ha vinculado la agresión registrada este jueves en el Centro Penitenciario de León con las carencias que, a su juicio, arrastra el sistema penitenciario y las reivindicaciones históricas de los trabajadores del sector.

La organización destacó que la jornada estuvo marcada por la aprobación en el Congreso de los Diputados de la condición de agentes de la autoridad para los funcionarios de prisiones, una medida que calificó como "una primera etapa" tras años de movilizaciones y reclamaciones del colectivo. No obstante, el sindicato subrayó que los acontecimientos ocurridos en la prisión de Mansilla de las Mulas impiden cualquier celebración.

"En León no podemos celebrar nada", señala TAMPM en un comunicado, en el que informa de que dos funcionarios tuvieron que ser atendidos en el servicio de urgencias hospitalarias tras resultar heridos durante la intervención con un interno conflictivo.

Relato de los hechos

Según la versión trasladada por el sindicato, el incidente comenzó cuando un recluso de primer grado y de reciente incorporación al centro ingirió varias cuchillas delante de los funcionarios y profirió amenazas contra trabajadores y sus familias. El interno fue trasladado a un hospital bajo custodia de la Guardia Civil y, tras regresar a prisión, protagonizó un nuevo episodio violento.

TAMPM asegura que el preso se atrincheró en su celda, esparció agua y jabón por el suelo para dificultar la actuación de los funcionarios y utilizó el cable de un televisor para intentar agredir a los trabajadores. Como consecuencia, dos funcionarios sufrieron heridas que requirieron puntos de sutura y atención hospitalaria.

El sindicato recuerda además que, una vez controlado el incidente, el resto de la plantilla tuvo que garantizar el funcionamiento ordinario de una prisión que alberga a unos 1.200 internos.

Déficit sanitario y reivindicaciones pendientes

Junto a la denuncia de la agresión, TAMPM pone el foco en la situación de la sanidad penitenciaria. Según afirma, el centro penitenciario leonés cuenta actualmente con tres médicos en plantilla frente a los nueve que considera necesarios, una circunstancia que obliga a prolongadas jornadas de trabajo para cubrir el servicio.

La organización sostiene además que los funcionarios de prisiones siguen pendientes de otras reivindicaciones, como el reconocimiento como profesión de riesgo, la aprobación de un estatuto propio, la equiparación salarial con los trabajadores penitenciarios de Cataluña y País Vasco o la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales.

En el comunicado, TAMPM muestra también su malestar por la falta de apoyo psicológico a los trabajadores que sufren agresiones y concluye expresando su deseo de una recuperación completa para los funcionarios heridos. "Tenían que haber vuelto a casa a cenar con sus familias, pero terminaron en el hospital", lamenta el sindicato.