La enfermería no sustituye a la medicina: complementa y fortalece la atención
El debate sobre si las enfermeras pueden reemplazar a los médicos ha generado titulares confusos en los últimos días. Para Miguel Ángel de Mena Mogrobejo, presidente del Colegio Oficial de Enfermería de León, “la enfermería no quiere sustituir a ninguna profesión, del mismo modo que tampoco desea ser sustituida”.
Cooperación, no competencia
Según de Mena, “el sistema sanitario moderno no funciona por competencia entre profesionales, sino por cooperación organizada”. Cada disciplina aporta conocimientos específicos: mientras el médico se centra en diagnóstico y tratamiento, la enfermera se ocupa de la atención continuada y el cuidado de la persona.
Una revisión de la Fundación Cochrane, dirigida por la catedrática Michelle Butler, enfermera y matrona, confirma que la atención prestada por enfermeras ofrece resultados “equivalentes o incluso mejores en seguridad y evolución clínica” en numerosos procesos asistenciales.
La enfermería como referencia cotidiana
El seguimiento continuado que realizan las enfermeras permite conocer mejor al paciente, generar confianza y favorecer la adherencia a las recomendaciones sanitarias, especialmente en patologías crónicas como diabetes o hipertensión. Por ello, en muchos casos, la enfermera se convierte en la referencia cotidiana dentro del sistema sanitario.
De Mena subraya que “si existe escasez de trabajadores sanitarios, el déficit estructural más evidente es el de enfermería”, y que este déficit impacta directamente en la calidad de los cuidados, la sostenibilidad del sistema y la gestión eficiente de recursos.
Colaboración como clave del futuro
“La cuestión no debe plantearse en términos de sustitución, sino de organización”, apunta el presidente del Colegio de Enfermería de León. El futuro de la sanidad pasa por modelos colaborativos donde cada profesional ejerza plenamente sus competencias, aprovechando el conocimiento específico de médicos, enfermeras, técnicos y otros profesionales para mejorar la atención al paciente.
“Porque la clave no es sustituir. La clave es colaborar”, concluye de Mena.