"Es un recorte de personal encubierto": USO rechaza el cierre de un ala en el Hospital Monte San Isidro
“No vamos a permitir el recorte de personal de ninguna categoría ni el cierre de ninguna planta o ala hospitalaria que suponga una merma de la asistencia sanitaria pública y de las condiciones laborales de los profesionales”. Es el mensaje que este martes lanzaron USO Sanidad Castilla y León y la Federación de atención a la Ciudadanía-FA para rechazar “frontalmente” la decisión de la Gerencia del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) y de la Dirección de Enfermería de cerrar un ala de la tercera planta del Hospital Monte San Isidro; medida que -dicen- supondría dejar fuera de servicio 27 camas y que según la información trasladada al personal, tendría además consecuencias directas sobre la plantilla.
24 puestos menos encubiertos
El cierre, señalan la Unión Sindical Obrera en un comunicado, conllevaría la reducción de 12 puestos de profesionales de Enfermería y otros 12 de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería, TCAE, a lo que habría que añadir los efectos colaterales sobre otras categorías profesionales como los celadores. Para USO Sanidad, “esto no es una simple reorganización asistencial, es un recorte de personal encubierto y una reducción de la capacidad asistencial del Caule”.
USO Sanidad considera especialmente grave la forma en la que se lleva a cabo esta decisión, dado que la Gerencia y la Dirección de Enfermería han informado al mismo tiempo a la plantilla y a la Junta de Personal del Área 1 de León, dejando a la representación de los trabajadores con escaso margen de actuación. “No entendemos que una decisión de esta magnitud, que afecta directamente a camas, pacientes y trabajadores, pueda plantearse de esta manera y, además, en pleno mes de agosto, cuando una parte importante de la plantilla se encuentra disfrutando de sus vacaciones”, argumentan.
Los sindicatos deben poder participar
Para USO, la representación sindical no puede ser informada cuando las decisiones ya están prácticamente tomadas. La Junta de Personal, recalcan, debe poder participar, conocer las previsiones y analizar las consecuencias de cualquier modificación que afecte de manera tan importante a la organización asistencial y a los trabajadores. El sindicato reclama conocer cuál es el verdadero objetivo de esta medida y muestra su preocupación por si el cierre de estas camas puede terminar provocando un incremento de las derivaciones hacia centros concertados.
“No queremos que bajo la denominación de reorganización se esconda una estrategia encaminada a reducir plantilla en la sanidad pública y trasladar actividad asistencial a la sanidad privada concertada. Si existen necesidades asistenciales, la respuesta debe ser reforzar los recursos públicos, y no reducirlos” señalan y añaden que la decisión resulta todavía más preocupante ante la proximidad del otoño y el previsible incremento de la presión asistencial. “No tiene sentido cerrar 27 camas hospitalarias de Medicina Interna, cuando las necesidades de hospitalización pueden aumentar en los próximos meses”, concluyen.