"La gente compra por las mañanas, pero hasta última hora no vuelve": las rebajas resisten al calor con un gasto medio de entre 100 y 120 euros
La ola de calor ha irrumpido de lleno en la campaña de rebajas de verano, pero no ha frenado las ventas. El comercio leonés mantiene un gasto medio de entre 100 y 120 euros por consumidor y asegura que la campaña evoluciona "por encima de las previsiones iniciales". "Las rebajas de verano están yendo bien. Incluso mejor de lo esperado", resume Alfredo Martínez, presidente del Consejo de Comercio de la Federación Leonesa de Empresarios (FELE).
Ese balance responde, según explica, al impulso con el que arrancó la campaña. El ambiente de las fiestas de San Juan y San Pedro, el fin de la primera ola de calor y unas compras que muchos consumidores habían aplazado durante la primavera permitieron iniciar las rebajas con un ritmo superior al esperado, una tendencia que, de momento, se mantiene.
El calor cambia el pulso de las calles
El escenario, sin embargo, ha cambiado con la llegada de las altas temperaturas. Los termómetros por encima de los 35 grados han reducido el tránsito de personas durante buena parte del día y han obligado tanto a comerciantes como a clientes a adaptar sus rutinas. Las horas centrales de la jornada han perdido buena parte de la actividad habitual y el movimiento se concentra cuando el calor da un respiro.
"La gente compra por las mañanas, pero hasta última hora no vuelve. En las horas centrales del día se nota mucho el bajón porque es casi un hecho heroico salir a la calle", explica Martínez, quien reconoce que esta situación está afectando al conjunto del comercio.
Pese a ello, el presidente del Consejo de Comercio asegura que las ventas mantienen una evolución "lineal" y que, por el momento, no se ha producido el descenso que suele registrarse una vez superado el tirón inicial de las rebajas.
Una segunda quincena con cautela
El sector afronta ahora la segunda mitad de julio "con prudencia". Aunque la evolución de la campaña continúa siendo positiva, la previsión es que la afluencia de clientes disminuya ligeramente conforme avancen las semanas, una tendencia que el comercio considera habitual durante este periodo.
Respecto al perfil del consumidor, Martínez asegura que "hay de todo". Conviven quienes aprovechan los descuentos para realizar compras de mayor importe con otros que mantienen una actitud más prudente, una diferencia que, a su juicio, está marcada principalmente por la capacidad económica de cada hogar.
La calidad, el principal valor del comercio tradicional
Más allá de los descuentos, el comercio tradicional sigue buscando fórmulas para diferenciarse de las grandes cadenas. "La gran ventaja es la calidad, la variedad de marcas y, por supuesto, la fidelidad del cliente", defiende Martínez, quien considera que ese valor añadido permite al pequeño comercio competir más allá del precio.
El turismo también continúa siendo un apoyo para la actividad durante el verano, especialmente gracias al Camino de Santiago, aunque el presidente del Consejo de Comercio de la Fele cree que todavía existe margen para incrementar su impacto económico. "Cada día hay más turistas, pero podría ser mejor si en vez de un día pudieran estar dos o tres", señala.
Con varias semanas de descuentos todavía por delante, el comercio leonés encara la segunda quincena de julio con optimismo, pero también pendiente del termómetro. Después de un inicio muy positivo, el sector confía en que las altas temperaturas no terminen por enfriar una campaña que, hasta ahora, mantiene el pulso.