Una hoja de ruta para despegar
Los vídeos de denuncia del activista leonés Javier de la Riva sobre el deterioro de la línea de Feve y, más recientemente, sobre la situación del Aeropuerto de León han superado las 100.000 visualizaciones en redes sociales. Tras esa repercusión, el leonés ha dado un paso más y ha difundido una propuesta técnica en la que plantea una estrategia de desarrollo para la infraestructura aeroportuaria, al tiempo que vuelve a denunciar lo que considera un abandono histórico de la provincia por parte de las distintas administraciones.
Uno de los aspectos sobre los que más insiste es la ausencia del acceso directo al Aeropuerto de León desde la autovía, una actuación anunciada en distintas ocasiones pero que nunca ha llegado a ejecutarse. A su juicio, esta carencia "limita el desarrollo de la infraestructura" y transmite una imagen de falta de compromiso institucional con una instalación que aspira a ampliar su área de influencia más allá de la provincia.
Del turismo subvencionado al desarrollo económico
La propuesta de De la Riva parte de un cambio de filosofía. Frente a un modelo basado en subvencionar rutas estacionales, defiende orientar los recursos públicos hacia conexiones permanentes capaces de generar actividad económica.
En el documento sostiene que "la visión pasa de un modelo de subvención de vacaciones para residentes a un modelo de desarrollo económico territorial", utilizando el presupuesto del Consorcio del Aeropuerto para consolidar rutas estables que favorezcan la inversión, la actividad empresarial y la llegada de visitantes durante todo el año.
Su principal apuesta internacional se dirige al valle del Rin, con conexiones hacia aeropuertos como Fráncfort, Düsseldorf o Colonia-Bonn. Argumenta que León cuenta con un importante tejido biofarmacéutico, en el que cita empresas como Syva, Mabxience, Antibióticos de León o MIGASA, y considera que un enlace regular con uno de los grandes polos industriales europeos facilitaría relaciones comerciales, captación de inversiones y movilidad empresarial.
Barcelona y Canarias como ejes de la red
La propuesta también concede un papel prioritario a Barcelona, una ruta que De la Riva considera infrautilizada por la configuración actual de sus horarios.
Su planteamiento pasa por establecer dos frecuencias diarias, una a primera hora de la mañana y otra al final de la tarde en ambos sentidos, de manera que los viajeros puedan realizar desplazamientos de ida y vuelta en la misma jornada, tanto por motivos profesionales como turísticos.
Otro de los pilares sería consolidar una conexión permanente con Gran Canaria mediante entre dos y tres vuelos semanales durante todo el año. El objetivo sería reducir la estacionalidad del aeropuerto y mantener un flujo constante tanto de viajeros leoneses como de turistas procedentes del archipiélago.
Además, incorpora otros destinos que considera estratégicos, como Londres, París, Palma de Mallorca y Alicante, combinando conexiones internacionales, turismo y movilidad empresarial.
Un aeropuerto para varias provincias
La propuesta trasciende la provincia de León y plantea aprovechar la posición geográfica del aeropuerto de La Virgen del Camino para atraer viajeros de territorios próximos.
De la Riva considera que la infraestructura puede convertirse en la referencia para Zamora, Benavente, Palencia, el norte de Valladolid, el Bierzo, el oriente de Lugo e incluso parte del centro y sur de Asturias gracias a las conexiones por la A-66, la A-231, la A-6 y la AP-66.
A su juicio, ofrecer rutas diferenciadas y horarios competitivos permitiría captar usuarios que actualmente se desplazan hasta Madrid, Asturias o Santiago de Compostela para iniciar sus viajes.
Un objetivo ambicioso con cifras sobre la mesa
El activista también analiza la capacidad de crecimiento de la infraestructura. Recuerda que la pista de 3.000 metros admite sin restricciones aviones como los Boeing 737 y Airbus A320 y que la terminal puede atender hasta 580 pasajeros por hora.
No obstante, diferencia claramente entre la capacidad técnica y la realidad comercial. El documento recuerda que el récord histórico del aeropuerto se alcanzó en 2007 con 235.805 pasajeros y que en los últimos años el tráfico anual se ha situado entre 60.000 y 75.000 viajeros.
Por ello, considera que alcanzar entre 600.000 y un millón de pasajeros "técnicamente es posible por pista y terminal", aunque reconoce que supondría un objetivo "extremadamente ambicioso" para el área de influencia actual.
Como escenario más realista propone consolidar un volumen de entre 250.000 y 400.000 pasajeros anuales mediante una red estable de conexiones nacionales e internacionales, apoyada en una estrategia a largo plazo y no en campañas puntuales de subvenciones.
El acceso pendiente
Más allá de las rutas, Javier de la Riva vuelve a situar el foco sobre una reivindicación histórica: la construcción del acceso directo al aeropuerto desde la red de alta capacidad. Considera que la ausencia de esa conexión simboliza el retraso acumulado por León en materia de infraestructuras y dificulta la competitividad de una instalación que, en su opinión, dispone de capacidad suficiente para convertirse en un auténtico nodo logístico y de transporte del noroeste peninsular.
Con esta propuesta, el activista traslada el debate del corto plazo al diseño de un modelo aeroportuario estable, vinculado al tejido empresarial, la captación de viajeros de provincias limítrofes y una planificación que permita al Aeropuerto de León aspirar a un crecimiento sostenido en las próximas décadas.