León activa la venta forzosa de las Bodegas Armando tras décadas de abandono
Casi un cuarto de siglo después de las primeras denuncias vecinales, el Ayuntamiento de León ha dado un paso decisivo para resolver la situación de las antiguas Bodegas Armando, un inmueble en estado crítico situado en el número 5 del paseo de Salamanca. La Junta de Gobierno Local aprobó este martes iniciar el procedimiento de venta forzosa, una medida prevista en la Ley de Urbanismo de Castilla y León que el consistorio aplicará por primera vez.
El edificio, declarado en ruina, acumula un largo historial de problemas: presencia de ratas, restos de amianto expuestos, accesos abiertos que han facilitado la ocupación ilegal y varios incendios registrados en los últimos años. Todo ello en un entorno residencial en el que viven más de 400 personas.
Multas sin efecto y cambio de estrategia
Según datos municipales, los propietarios han sido sancionados con más de diez multas coercitivas por incumplir las órdenes de conservación y rehabilitación. Ninguna de ellas ha servido para revertir la situación. Ante esta reiteración de incumplimientos, el Ayuntamiento ha optado por activar un mecanismo excepcional que busca forzar una solución definitiva.
La apertura del procedimiento marca el inicio de un calendario administrativo que el propio consistorio estima en unos 18 meses. Si se cumplen los plazos previstos, la intervención sobre el inmueble podría estar resuelta en el segundo semestre de 2027.
Audiencia a los dueños y plazos legales
La normativa autonómica establece ahora un periodo de audiencia a los propietarios, con una duración mínima de un mes. Durante ese tiempo, los dueños podrán comprometerse formalmente a cumplir sus deberes urbanísticos y ejecutar las obras necesarias. De producirse esa garantía, el expediente quedaría archivado.
En caso contrario, como ha ocurrido hasta ahora, el Ayuntamiento declarará el incumplimiento y activará el régimen de venta forzosa, con la convocatoria inmediata de un concurso público para adjudicar el inmueble a un nuevo titular que asuma su rehabilitación.
Interés público y fin de la degradación
La aplicación de esta figura legal conlleva la suspensión de cualquier iniciativa urbanizadora por parte de los actuales propietarios y la declaración de utilidad pública del bien, un paso que allana incluso una eventual expropiación. Desde el Ayuntamiento se subraya que el objetivo es eliminar un foco de riesgo sanitario y de seguridad que se ha convertido en un símbolo de la degradación urbana en esta zona de León.
Con esta decisión, el equipo de gobierno municipal pretende cerrar una etapa marcada por la "dejación" y devolver al entorno unas condiciones de seguridad y salubridad largamente reclamadas por los vecinos.