León llora la pérdida del arquitecto Eloy Algorri García
León despide a una de sus grandes referencias arquitectónicas. El arquitecto leonés Eloy Algorri García (1956) ha fallecido, según se ha anunciado este sábado, a consecuencia de un cáncer contra el que luchó durante los últimos años.
Su muerte deja un profundo vacío en una provincia a las que dedicó su conocimiento, trabajo y compromiso personal durante décadas.
Arquitecto por la Universidad Politécnica de Madrid Algorri mantenía su estudio profesional en León, desde donde desarrolló una intensa actividad proyectual, investigadora y divulgadora. Una actividad siempre marcada por el respeto al patrimonio, la reflexión arquitectónica y la generosidad intelectual.
Un profesional generoso y comprometido
Quienes trabajaron a su lado destacan su carácter cercano, su disposición constante a la colaboración desinteresada y su profundo sentido ético de la profesión. Era, coinciden, un arquitecto “muy querido y respetado”, capaz de compartir conocimiento sin reservas y de defender la calidad arquitectónica por encima de modas o firmas.
Algunos de sus proyectos más reconocidos quedarán como testimonio permanente de su valía profesional. Entre ellos sobresale la recuperación del Monasterio de San Pedro de Montes (León), distinguida con el Primer Premio de Arquitectura de Castilla y León en la categoría de rehabilitación, una intervención en la que, como se ha señalado, “es el edificio el que mantiene su espíritu frente a la firma del autor”.
Maestro y divulgador
Para quienes tuvieron la oportunidad de escucharlo en conferencias y charlas magistrales, especialmente sobre la arquitectura de barro, Eloy Algorri fue, sencillamente, un «Maestro». Su claridad expositiva, la solidez de sus argumentos y la coherencia entre teoría y práctica le otorgaron un reconocimiento que trascendía lo académico.
Durante una entrevista, Algorri demostraba “un saber y una seguridad en sus conocimientos y en su línea arquitectónica” que se reflejaban en sus obras. Al presentar un edificio de viviendas en el polígono de Santa Bárbara (León), afirmaba con convicción: «La calidad de un edificio se demuestra a partir de los 10 primeros años de su existencia». En ese proyecto, explicaba cómo parte de la fachada se mantenía como elemento estructural, mientras el resto se resolvía como “una fachada pasante autoportante”, ejemplo de su interés por integrar sistemas constructivos y soluciones técnicas con criterio arquitectónico.
Pensamiento arquitectónico y obra escrita
Además de su trabajo como proyectista y restaurador, Algorri dejó una importante aportación bibliográfica. Entre sus publicaciones destaca «Tres soluciones en la restauración del Palacio de Toral de los Guzmanes. León-España», así como la reciente obra de este mismo año «Hórreos Leoneses», realizada junto al arquitecto Enrique Luelmo. También participó en la obra coral «La casa en España: Morfología» (1987), referencia en el estudio de la vivienda tradicional.
Su pensamiento se alineaba con una línea arquitectónica vanguardista, refrendada por publicaciones especializadas y desarrollada de forma paralela a las grandes corrientes europeas. Le interesaba especialmente la arquitectura centroeuropea, con especial atención a Suiza y a figuras como Andrea Deplazes (1960, Chur), ejemplos de una arquitectura rigurosa, integrada y consciente de los sistemas constructivos.
Un legado que permanece
La figura de Eloy Algorri García trasciende la de un arquitecto brillante. Fue un defensor del patrimonio leonés, un divulgador apasionado y una persona íntegra, coherente y generosa. Su legado permanece en los edificios que restauró, en los textos que escribió y, sobre todo, en la memoria de quienes aprendieron de él y compartieron su manera honesta de entender la arquitectura y la vida.