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La nueva estructura judicial complica la actividad en los Juzgados de León

Falta de personal, medios y fallos informáticos complican la actividad diaria de los tribunales
Imagen de los Juzgados de León.
Imagen de los Juzgados de León.

La entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero, que establece una nueva estructura del servicio público de Justicia, ha provocado un caos sin precedentes en los juzgados de León, según denuncia el Sindicato de Trabajadores de la Administración de Justicia (STAJ). La tercera fase de la implantación, que se inició a principios de enero en las capitales de provincia, ha evidenciado la falta de planificación y medios que afecta a funcionarios y ciudadanos por igual.

Funcionarios desbordados por la falta de recursos

STAJ denuncia que en los juzgados de León los trabajadores se enfrentan a “improvisación y desconocimiento absoluto de la Administración”, con problemas que incluyen falta de personal y vacantes sin cubrir, ordenadores y aplicaciones informáticas que no funcionan o no están asignados, protocolos ineficaces para el reparto del trabajo y montones de procedimientos en papel que dificultan la tramitación.

Según el sindicato, la situación ha dejado a muchos funcionarios “intentando saber qué trabajo deben tramitar y dónde deben sentarse en la nueva estructura”, mientras se mantiene el servicio a los ciudadanos en condiciones críticas.

Impacto directo en los ciudadanos

El desbarajuste en los juzgados no solo afecta al personal, sino también a la atención de los ciudadanos. STAJ advierte que la acumulación de casos y la falta de medios “afectará de manera directa a los tiempos de solución de conflictos”, retrasando procedimientos y complicando el acceso a la justicia.

El sindicato recuerda que por muchos jueces que se nombren, sin personal suficiente para tramitar y ejecutar las resoluciones, “la nueva estructura judicial no sirve para solucionar el problema de ineficacia de la Justicia”.

Reclamaciones al Ministerio de Justicia

STAJ insiste en la necesidad de invertir en personal y medios técnicos, además de modificar protocolos y relaciones de puestos de trabajo para recuperar la especialización y el orden en los juzgados. Los trabajadores reclaman reconocimiento al esfuerzo que realizan diariamente para sostener el sistema en medio del caos.

En León, como en otras capitales, la falta de preparación para esta reforma ha dejado a los tribunales en una situación de desorganización generalizada, con funcionarios desplazándose sin ordenadores, impresoras desconectadas y procedimientos en papel dispersos, dificultando la tramitación y el funcionamiento normal de la justicia.