¿Y en San Froilán qué me pongo? Los pendoneros rechazan la uniformidad impuesta en la fiesta

El comunicado conjunto de 39 pueblos reclama mantener los colores y la indumentaria propia de cada localidad durante el desfile de pendones
Carros engalanados en San Froilán.
Carros engalanados en San Froilán.

La polémica sobre la vestimenta en los actos tradicionales de San Froilán suma un nuevo frente. A la controversia sobre el atuendo de quienes participan en los desfiles de carros y pendones se une ahora el rechazo frontal de los presidentes de Juntas Vecinales y representantes de grupos de Pendoneros de 39 localidades de León y de la Virgen del Castro a las condiciones fijadas para el desfile de pendones de 2026.

Los colectivos hicieron público este jueves, 3 de septiembre, un comunicado conjunto en el que expresan su "más absoluto enfado, descontento y desacuerdo" con la nueva norma incorporada a las bases de la celebración. La medida plantea que la indumentaria de los asistentes sea acorde con el evento para ofrecer una imagen uniforme y establece como opción el traje regional tradicional o, en caso de no disponer de él, pantalón negro, camisa blanca y calzado oscuro, además de fajín para los hombres.

La decisión choca con la reclamación de quienes consideran que la diversidad en la vestimenta forma parte precisamente de la identidad de las agrupaciones que acuden cada año a León. Los firmantes sostienen que cada pueblo ha elegido históricamente sus propios diseños y colores en función del pendón que porta y de las tradiciones de su territorio.

"Un grupo sin identidad propia"

El comunicado califica la nueva regulación de "imposición arbitraria" y considera que carece de una justificación práctica. A juicio de los representantes de los pueblos, la uniformidad puede terminar diluyendo las diferencias entre las distintas agrupaciones y convertir el desfile en una representación alejada de su carácter popular.

Los pendoneros defienden que precisamente esa variedad constituye una de las principales señas de identidad de la cita. Frente a una estética común para todos los participantes, reivindican que cada localidad pueda conservar los colores y la indumentaria que tradicionalmente la identifica.

Su crítica alcanza también a lo que consideran una recreación artificial de una tradición que, según recuerdan, nunca estuvo basada en una vestimenta homogénea. En este sentido, denuncian que intentar establecer una "uniformidad gris e inexistente en el pasado" ignora la dimensión humana de esta manifestación cultural.

Color, autonomía y tradición

El conflicto se produce en un contexto en el que la indumentaria se ha convertido en uno de los puntos de discusión sobre la participación en San Froilán. Mientras algunos sectores defienden un mayor rigor en la conservación de la estética tradicional, los representantes de los pendones ponen el acento en que la propia diversidad de los pueblos también forma parte del patrimonio que se pretende preservar.

Los firmantes reivindican su intención de acudir a León para "llenar de alegría y colorido la ciudad", pero reclaman poder hacerlo respetando la personalidad de cada agrupación. Su objetivo, explican, es desfilar "con dignidad" y sin exigencias que transformen la celebración en un elemento artificial y "falto de alma".

Por ello, solicitan expresamente la retirada inmediata de la normativa de uniformidad y reclaman que se mantengan la autonomía, los colores y la indumentaria propia de cada grupo de pendoneros.

Los 39 pueblos que suscriben el comunicado

El pronunciamiento está respaldado por los presidentes de las Juntas Vecinales y representantes de los grupos de Pendoneros de Barrientos, Bustillo del Páramo, Calzada de la Valdería, Carral de la Vega, Castrocalbón, Cuevas de la Sequeda, Estébanez de la Calzada, Huerga de Frailes, Huerga de Garaballes, Jiménez de Jamuz, La Bañeza, Miñambres de la Valduerna, Murias de Rechivaldo, Navianos de la Vega, Nistal, Palacios de la Valduerna, Posada de la Valduerna, Posadilla de la Vega, Quintana del Marco, Quintana y Congosto, San Cristóbal de la Polantera, San Félix de la Vega, San Justo de la Vega, San Román de la Vega, Santa Catalina de Somoza, Santa Colomba de la Vega, Santa Elena de Jamuz, Santibáñez de la Isla, Urdiales del Páramo, Val de San Román, Valcabado del Páramo, Vallecillo, Veguellina de Órbigo, Villagarcía de la Vega, Villalís de la Valduerna, Villamontán de la Valduerna, Villanueva de Jamuz, Villarnera de la Vega y Villoria de Órbigo.

De este modo, el debate sobre cómo debe vestirse San Froilán adquiere una nueva dimensión: ya no se limita a la estética de quienes participan en la fiesta, sino que enfrenta dos formas de entender la protección de la tradición. Por un lado, la búsqueda de una imagen común y, por otro, la defensa de la pluralidad con la que cada pueblo expresa su vínculo con sus pendones.