Sin solución para el colapso en Urgencias del Hospital de León con hasta 17 camillas en espera para poder entrar en un box
Las Urgencias del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) han vuelto a vivir en las últimas horas una nueva jornada de saturación, con 17 pacientes en camilla pendientes de acceder a un box, según denuncian usuarios y profesionales del servicio.
La acumulación de enfermos se produjo por la imposibilidad de trasladar a planta a quienes ya tenían indicación de ingreso, lo que bloqueó la rotación habitual en el área de urgencias.
Fuentes sanitarias del propio hospital confirmaron que la situación respondió a un episodio de “tensión asistencial”, vinculado a la elevada demanda y a la limitación de camas disponibles en las plantas. “Cuando no se libera espacio en hospitalización, Urgencias se convierte en un embudo”, señalaron.
Falta de ambulancias para traslados
A la saturación se sumó la escasez de recursos de transporte sanitario. Según las denuncias trasladadas a Heraldo de León, solo dos ambulancias estaban operativas para cubrir ingresos en centros concertados, traslados al Hospital Monte San Isidro y retornos a domicilio en toda la provincia —con la excepción del Bierzo—. Esta circunstancia retrasó las salidas desde Urgencias y agravó el atasco.
Los sanitarios remarcan que la logística de traslados “condiciona los tiempos”, aunque precisan que se activan prioridades clínicas para garantizar la atención a los casos más graves.
Plantas sin capacidad para asumir ingresos
El principal cuello de botella, coinciden profesionales y usuarios, se localiza en las plantas de hospitalización. “Hay pacientes con ingreso indicado que no suben porque las plantas no dan de sí”, explican trabajadores del área. Esta demora prolonga la estancia en Urgencias y reduce la capacidad de respuesta ante nuevas llegadas.
Las mismas fuentes sanitarias señalan que se trabaja en reordenar altas y derivaciones para recuperar el flujo normal “en cuanto la ocupación lo permita”.
Seguimiento y medidas
Desde el ámbito sanitario se advierte que se mantiene un seguimiento continuo de la presión asistencial y que las medidas operativas en picos de demanda no resuelve la situación. “El objetivo es garantizar la seguridad del paciente y reducir los tiempos de espera”, apuntan fuentes sanitarias pero la realidad evidencia que el 'tapón sanitario' no cede.
Mientras tanto, usuarios y profesionales reclaman refuerzos estructurales, tanto en camas como en transporte sanitario, para evitar que situaciones como la vivida en las últimas horas vuelvan a repetirse en uno de los servicios más sensibles del hospital.