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Urgencias, al límite: pacientes en pasillos, colas en triaje y personal desbordado

El servicio registra este viernes 2 de enero un nuevo colapso con 151 pacientes atendidos, en una situación que se repite tras los episodios críticos vividos a finales de diciembre

El servicio de Urgencias del Hospital de León ha vuelto a atravesar de nuevo una situación crítica en las últimas horas. Este viernes 2 de enero, el área ha llegado a un escenario de bloqueo total, con 151 pacientes atendidos simultáneamente, colas en el triaje, boxes completamente ocupados y la zona de espera exterior también saturada.

Ante la falta de espacio, el personal sanitario ha tenido que habilitar pasillos con camillas y biombos para poder atender a los pacientes, una imagen que se repite y que ya se vivió en jornadas previas. La sobrecarga asistencial se extiende tanto a las instalaciones como a las plantillas, que trabajan al límite de su capacidad.

Pasillos convertidos en salas de atención

La presión asistencial ha obligado a improvisar espacios no diseñados para uso clínico. A lo largo de la mañana, los pasillos de Urgencias comenzaron a llenarse de camillas separadas por biombos, mientras se acumulaban pacientes pendientes de valoración, pruebas diagnósticas, tratamiento o ingreso.

La situación, lejos de ser excepcional, se ha convertido en una constante en los últimos días. Profesionales del centro alertan de que el colapso afecta también a la seguridad del paciente y dificulta una atención adecuada, especialmente cuando los flujos asistenciales quedan completamente bloqueados.

Un problema recurrente en las últimas semanas

Este nuevo episodio se suma al vivido durante la madrugada del 26 al 27 de diciembre, cuando el servicio alcanzó otro pico de saturación. A las dos de la mañana de esa noche se contabilizaban 110 pacientes en Urgencias, con todos los recursos disponibles agotados y sin que se activaran refuerzos de personal, pese a que fueron solicitados a la supervisión de guardia.

Fuentes sindicales describieron aquella noche como “más que toledana”, con una presión asistencial extrema que se prolongó durante horas y volvió a evidenciar los problemas estructurales del servicio.

Boxes completos y esperas prolongadas

Durante la jornada del día 26, el Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE) ya había registrado el colapso total de los boxes de Urgencias. Desde primeras horas de la tarde, las colas para el triaje alcanzaban la puerta del servicio y decenas de personas permanecían en las denominadas “esperas fuera”.

Lejos de mejorar con el paso de las horas, la situación se agravó durante la madrugada, alcanzando el máximo nivel de ocupación y obligando a redistribuir pacientes en espacios improvisados.

Riesgos asistenciales y falta de refuerzos

La Unión Sindical Obrera (USO) advierte de que atender pacientes en zonas no preparadas para uso sanitario incrementa el riesgo de errores y complica el seguimiento clínico. La falta de circuitos adecuados y de una trazabilidad clara compromete tanto la seguridad de los usuarios como las condiciones laborales de los profesionales.

“El problema es que estas situaciones se están normalizando”, señalan desde el sindicato, que insiste en que la saturación no es puntual, sino recurrente, especialmente en periodos de alta demanda como las fechas navideñas.

Uno de los puntos más críticos, según USO, es la ausencia de refuerzos de personal cuando se alcanzan niveles extremos de ocupación, como ocurrió en la noche del 26 al 27 de diciembre.

Un servicio desbordado desde hace años

El sindicato recuerda que la ampliación del servicio de Urgencias del Hospital de León fue ordenada por la Inspección de Trabajo hace cinco años y sigue pendiente. A esta carencia se suma la escasez de ambulancias para traslados a otros centros, a domicilio o al Hospital Monte San Isidro, lo que provoca que pacientes ya dados de alta continúen ocupando boxes.

La infradotación de personal es otro factor clave. En algunos turnos, una sola enfermera o TCAE llega a atender hasta 15 pacientes, muy por encima de las ratios recomendadas por el Ministerio de Sanidad.

Demanda récord y exigencia de soluciones

En un contexto de presión histórica —en 2025 se han superado ya los 149.900 pacientes atendidos en Urgencias, frente a los 146.600 del año anterior—, USO exige a la Gerencia del CAULE y al Sacyl medidas inmediatas: refuerzos reales cuando la situación lo requiera, ampliación del servicio, mejora de los sistemas de traslado y una planificación acorde a la demanda real.

“Las urgencias del Hospital de León se han quedado pequeñas. No se puede seguir mirando hacia otro lado mientras se repiten situaciones límite como las vividas en las últimas horas”, concluye el sindicato.