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Transportes sitúa el eje León–Vigo como una prioridad para las mercancías en el área Noroeste y recupera su enorme valor logístico

El Ministerio concentra sus esfuerzos en una autopista ferroviaria con epicentro en León y salida al puerto de Vigo, mientras el Principado queda fuera del mapa estatal de estos corredores logísticos
Imagen de un vagón de transporte ferroviario.
Imagen de un vagón de transporte ferroviario.

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha definido el corredor entre León y Vigo como uno de los itinerarios prioritarios para el desarrollo de las autopistas ferroviarias de mercancías en el Noroeste peninsular. 

La decisión refuerza el papel de León como enclave estratégico en la red logística ferroviaria, al conectar el interior con uno de los principales puertos atlánticos y articular tráficos de largo recorrido orientados al transporte intermodal.

El eje León–Galicia

El eje León–Galicia aparece como una pieza central en el diseño ministerial por su capacidad para canalizar flujos de semirremolques sobre tren, una modalidad que permite trasladar carga pesada por ferrocarril en lugar de carretera. 

Este tipo de servicios, ya implantados en otros puntos de España, están llamados a reducir costes logísticos y emisiones en un contexto en el que más del 90% de las mercancías todavía se mueven por camión.
Ladillo: Vigo toma ventaja con apoyo empresarial

El impulso a Galicia se apoya en iniciativas privadas que han logrado encajar en la planificación estatal. La Autoridad Portuaria de Vigo, junto al Grupo Dávila y su filial Transglobal, ha promovido proyectos de autopista ferroviaria que conectan el puerto vigués con grandes nodos como Madrid y Barcelona. 

Documentos técnicos

Estas propuestas, recogidas en documentos técnicos del Ministerio, facilitan la continuidad de tráficos marítimos semanales procedentes del norte de África y con destino a puertos del Atlántico europeo como Saint Nazaire o Zeebrugge.

La conexión con León refuerza esa estrategia al ofrecer un enlace interior robusto, aprovechando una infraestructura ferroviaria preparada para trenes de mercancías de hasta 750 metros de longitud, un estándar clave para la competitividad del ferrocarril frente a la carretera.

Asturias, fuera del mapa estatal

Frente a este avance, Asturias queda en una posición secundaria. El Principado no figura en el mapa actualizado de autopistas ferroviarias elaborado por Transportes, lo que lo sitúa, junto a Cantabria, como una de las únicas comunidades del Noroeste sin proyectos integrados en este plan estratégico.

La exclusión contrasta con la reciente apertura de la Variante de Pajares, que supuso un salto cualitativo para el tráfico ferroviario de viajeros, pero que aún no se ha traducido en un impulso equivalente para las mercancías. Pese a contar con una base industrial y portuaria relevante, la comunidad no ha logrado que su propuesta de autopista ferroviaria avance al ritmo de la gallega.

Un proyecto asturiano sin encaje

El Gobierno asturiano había planteado utilizar la Variante de Pajares como palanca para captar tráficos de mercancías y articular una autopista ferroviaria con cabecera en Gijón, vinculada al futuro desarrollo de la Zalia. Para ello, mantuvo contactos con Adif, el Ministerio y la Oficina del Comisionado del Corredor Atlántico, dirigida por José Antonio Sebastián, además de realizar visitas técnicas a experiencias ya operativas como la de Valencia.

Sin embargo, la falta de una propuesta empresarial consolidada y de acuerdos cerrados en el marco público-privado ha dejado el proyecto fuera de la planificación estatal inmediata. Mientras tanto, el Ministerio ha optado por concentrar recursos en corredores con mayor grado de madurez, como el que une León y Vigo, consolidando un esquema logístico que prioriza ese eje y deja las aspiraciones asturianas en segundo plano.