UGT denuncia graves deficiencias de mantenimiento tras la explosión en la cocina del Caule
La explosión registrada el 8 de enero de 2026 en la cocina del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) ha reabierto el debate sobre el estado de las instalaciones y el mantenimiento de los equipos. El sindicato UGT-SP Sanidad León atribuye el suceso a la explosión de un horno de vapor y no a un calientaplatos, como se trasladó inicialmente, y alerta de que el equipo afectado presentaba problemas de funcionamiento previos conocidos tanto por la plantilla como por la dirección del hospital.
Desde la organización sindical aseguran que el incidente se produjo “por una bomba de vapor que reventó”, según la información recabada tras hablar con trabajadores del servicio, y cuestionan si el horno había sido sometido a revisiones o labores de mantenimiento adecuadas.
Un fallo anunciado
UGT sostiene que, según relatan los propios empleados de cocina, el horno siniestrado “llevaba tiempo funcionando de manera anómala” y alcanzaba presiones superiores a las habituales, superando incluso en ocasiones los márgenes de seguridad. Esta situación, añaden, habría sido comunicada con anterioridad a los responsables directos del servicio.
El sindicato subraya que, apenas quince días antes del accidente, uno de los cocineros ya había trasladado su preocupación por el comportamiento del equipo, sin que conste que se adoptaran medidas correctoras. A juicio de UGT, el desenlace confirma que “no se actuó a tiempo”.
Daños materiales y riesgo para la plantilla
Aunque no hubo que lamentar víctimas, UGT recalca que fue “pura casualidad” que el suceso no tuviera consecuencias personales, ya que minutos antes varios cocineros del turno de mañana se encontraban en la zona donde se produjo la explosión.
Los trabajadores también han informado de importantes daños materiales en la cocina, que afectarían a techos, tuberías de instalaciones y otros equipos. El sindicato considera imprescindible que se lleven a cabo las inspecciones técnicas oportunas para evaluar la integridad estructural del espacio.
Falta de mantenimiento generalizada
Más allá del incidente concreto, UGT-SP Sanidad León denuncia que la falta de mantenimiento es una práctica habitual en la cocina del CAULE, con equipos en mal estado, cables deteriorados, problemas eléctricos recurrentes y desagües que vierten agua al suelo. Según el sindicato, las reparaciones pueden demorarse durante meses y, en ocasiones, es el propio personal quien tiene que intervenir para rearmar diferenciales eléctricos.
Esta situación habría tenido un impacto directo en la salud de la plantilla, ya que, de los 16 cocineros en plantilla, 11 se encuentran actualmente de baja médica, según los datos facilitados por el sindicato.
Exigen responsabilidades y explicaciones
UGT ha solicitado formalmente a la gerencia del Caule toda la información relativa a lo sucedido y a las actuaciones previstas a partir de ahora. Sin embargo, lamenta que la respuesta habitual de la subdirección de gestión, de la que depende el servicio de cocina, sea “el silencio”.
Además, el sindicato ha pedido la revisión de un horno similar que continúa en funcionamiento en la cocina del Hospital Santa Isabel, con el objetivo de evitar que se repita un incidente de características similares.
Reconocimiento al personal
Pese a la gravedad de lo ocurrido, UGT ha querido destacar la implicación y profesionalidad del personal de cocina, que permitió mantener el servicio de dietas a los pacientes ingresados tras la explosión. Al mismo tiempo, la organización sindical exige que se depuren responsabilidades y se actúe con urgencia para garantizar la seguridad en todos los servicios del hospital.