UPL no ve avances para superar las 'líneas rojas', esencialmente la municipalización del bus urbano, y el presupuesto de León seguirá prorrogado
Nada nuevo en el horizonte. El Ayuntamiento de León afrontará todo 2026 con las cuentas prorrogadas ante la imposibilidad de consensuar un nuevo presupuesto. La clave del bloqueo no está en los plazos administrativos ni en los informes técnicos, sino en los profundos desencuentros políticos entre el equipo de gobierno y la Unión del Pueblo Leonés (UPL), socio imprescindible para sacar adelante las nuevas cuentas.
La prórroga, formalizada mediante decreto de alcaldía y ratificada en el pleno celebrado a finales de enero, prolonga el presupuesto actualmente en vigor sin horizonte claro para su sustitución.
Un desacuerdo político de fondo
Desde la UPL se sostiene que no existen condiciones para negociar un nuevo presupuesto. Su portavoz, Eduardo López Sendino, ha reiterado que persisten “líneas rojas” que el equipo de gobierno municipal no está dispuesto a retirar, lo que hace inviable cualquier acuerdo.
El principal punto de fricción es el modelo de gestión del transporte urbano en la ciudad de León. La UPL rechaza frontalmente la creación de una empresa mixta en la que el Ayuntamiento mantendría el 51 % del capital y un socio privado el 49 %, y defiende como única alternativa aceptable la municipalización íntegra del servicio.
Sin contactos y sin negociación
Según ha remarcado la formación leonesista, en las últimas semanas no se han producido nuevos contactos ni propuestas que permitan acercar posturas. Esta ausencia de diálogo refuerza la previsión de que el presupuesto municipal permanezca prorrogado sine die, al menos mientras no se modifique el planteamiento del gobierno local sobre el transporte público.
El alcalde, José Antonio Diez, firmó el decreto de prórroga apoyándose en los informes de la Intervención municipal, que avalan la continuidad de las cuentas y los ajustes necesarios en aquellas partidas que no pueden prorrogarse automáticamente.
Cifras y efectos de la prórroga
Las cuentas prorrogadas mantienen unos ingresos de 162,8 millones de euros y unos gastos de 147,6 millones. Los impuestos directos continúan siendo la principal fuente de financiación, con más de 68 millones, mientras que el capítulo de personal concentra el mayor gasto, en torno a los 74 millones de euros.
En la práctica, la prórroga garantiza la continuidad de los servicios esenciales —limpieza, transporte, servicios sociales o mantenimiento urbano— y de las inversiones ya iniciadas, pero impide poner en marcha nuevos proyectos estratégicos que requieren un presupuesto específico para 2026.
Mientras no se resuelva el pulso político entre el equipo de gobierno y la UPL, el Ayuntamiento seguirá gestionándose con unas cuentas heredadas, sin margen para redefinir prioridades ni abordar nuevos compromisos de gasto.