USO denuncia el mal funcionamiento del sistema BusCyL y el trasvase de buses de Galicia a Castilla y León
El sindicato USO ha denunciado la situación de la flota que opera Autocares Castilla y León SAU tras la llegada de varios vehículos procedentes de concesiones en Galicia en el marco de los preparativos para implantar el sistema BusCyL.
Según explica la organización sindical, la empresa ha trasladado autobuses de León más nuevos que ya tenían hecha la preinstalación del BusCyL ("cámaras, lectores, aforadores, incluso los logotipos") hacia Galicia al mismo tiempo que se desplazan los vehículos de Galicia hacia León, al ver superadas las características técnicas de una de las concesiones de la Xunta de Galicia. El problema radica, según la denuncia de USO, en que los autobuses que han llegado no son compatibles con BusCyL siendo necesario realizar instalación y cableado.
El sindicato sostiene que los contratos de transporte en Galicia exigen una flota con una antigüedad media de diez años, mientras que en Castilla y León la prórroga del sistema concesional permite vehículos con más tiempo de uso, con el límite de 16 años en el caso del transporte escolar.
Averías y deficiencias en los vehículos
La organización sindical asegura que los llamados “nuevos vehículos” presentan problemas derivados del pso del tiempo. A estas carencias se suman, según USO, a la escasez de personal en el sector. El sindicato recuerda que el convenio colectivo continúa caducado y denuncia la falta tanto de conductores como de mecánicos y trabajadores de taller, lo que complica la reparación de las averías que detectan los profesionales al volante.
Quejas por incomodidad y falta de espacio
Otro de los problemas señalados por el sindicato es que varios de los autobuses incorporados estaban diseñados para servicios de cercanías, lo que repercute en el confort de los trayectos interurbanos.
Desde USO indican que algunas rutas con elevada demanda, como el trayecto León-Ponferrada, se realizan con vehículos que cuentan con asientos poco cómodos y con escasa capacidad de maletero. Según el sindicato, esto obliga en ocasiones a los viajeros a llevar el equipaje sobre las piernas.
Confusión entre los pasajeros
La organización también apunta a situaciones de desconcierto entre los usuarios debido a la apariencia exterior de los vehículos. Algunos de los autocares mantienen el color azul oscuro o negro y los logotipos del transporte público gallego.
“Muchas veces paras y no quieren subir, porque ellos están esperando otro bus y hay que explicarles que ese es el único que hay”, señala el sindicato sobre las dudas que se generan, especialmente entre pasajeros de mayor edad.
Implantación incompleta del BusCyL
USO critica además que, seis meses después de ponerse en marcha la gratuidad del transporte autonómico, el sistema BusCyL aún no funciona plenamente en la mayoría de las líneas regionales. La excepción, indican, es el transporte metropolitano de León.
Según explica el sindicato, los conductores siguen trabajando con teléfonos móviles para escanear los códigos QR de los viajeros mediante la aplicación de la Junta y, al mismo tiempo, deben emitir el billete en la máquina de la empresa. “Seguimos trabajando con teléfonos móviles”, denuncian.
La situación se complica, añaden, porque las tarjetas físicas del sistema todavía no se han distribuido y algunos códigos QR presentan problemas de lectura. En esos casos los conductores deben introducir manualmente los números en el sistema, lo que retrasa las paradas y obliga en ocasiones a detener el vehículo en carreteras con tráfico mientras se completa el proceso.