"Son situaciones extremas de las que no teníamos constancia", dice Arranz de los incendios
El director general de Patrimonio Natural incide en el análisis trasladado por Quiñones y anuncia que las “lecciones aprendidas” se incorporarán al próximo plan anual de vigilancia, prevención y extinción, que se publicará la próxima semana
El director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz Sanz, defendió este jueves que los incendios del verano pasado superaron los 40.000 kilovatios por metro de intensidad, un parámetro utilizado en el sector, dijo, cuando por encima de 3.500 kilovatios “ya se considera complejo para su extinción y ataque” por el operativo de incendios.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, en sesión extraordinaria, para informar sobre la gestión de la campaña de incendios de 2025 (solicitada por Vox), y un día después de que lo hiciera el consejero del ramo, Juan Carlos Suárez-Quiñones, el director general comentó que un fuego pequeño suele tener menos de 346 kilovatios por metro; uno más intenso llega a 1.700, y uno “complicado” se sitúa entre 1.700 y 3.500, mientras que por encima de 3.500 se considera “ya complejo”, con una altura de llama que puede estar por encima de los 15 metros y los “esfuerzos de control en la cabeza suelen ser ineficientes”.
En agosto, rememoró, varios de los incendios en la Comunidad se han situado primeros en el ránking “de la historia de España”. Recordó que el de Losacio, en Zamora, en 2022, estuvo por encima de 40.000, pero todos los de 2025 superaron esa cifra por las circunstancias meteorológicas. Mención aparte merece el originado en Molezuelas de la Carballeda (Zamora), que calcinó miles de hectáreas también en la zona de Castrocalbón, en León, y que alcanzó los los 90.000 kilovatios por metro debido a “una tormenta perfecta”, una cifra que le sitúa como el más intenso de la historia del país.
Arranz destacó que para atacar esta situación se pusieron en marcha cientos de medios, llegando el pico a superar los 2.319 recursos en alguna semana concreta de agosto. “Nunca se había coordinado un número tan elevado de medios, propios y externos”, dijo, según recogió Ical.
Una situación "excepcional"
Al igual que en la jornada de este miércoles hizo el consejero, el director general achacó estos incendios a una situación “excepcional, especialmente en agosto”. “Podemos contar con mejores medios humanos y materiales pero cuando la meteorología es adversa el incendio ganará fuerza y peligrosidad”, explicó, porque “no solo influye, sino que condiciona los incendios una vez iniciados”. Por ejemplo, citó que el mes julio registró una anomalía térmica de +3,5 grados y un fuerte déficit de precipitación, sobre todo en el oeste. Además, sufrió la segunda ola de calor más intensa desde, al menos, 1975, del 4 al 17 agosto.
En 2025, los incendios con IGR de nivel 2 pasaron de cuatro en julio a 33 en agosto, para descender a cinco en septiembre, mientras que los días de Situación Operativo 2 (la 3 la marca el Gobierno central), pasaron de cuatro en julio a 23 en agosto y cuatro de nuevo en septiembre.
Incidió en el importante número de incendios intencionados y su simultaneidad: “Durante el año hemos tenido 218 días con más de tres incendios activos; 183 días con más de cinco; 138 con más de 10; 109 con más de 15 incendios y 83 días, todos en época de peligro alto, con más de 20 incendios. En varios de ellos se han registrado tramos nocturnos con crecimientos muy elevados, por temperaturas inusuales para la época, que evitaban ventanas de oportunidad en la noche”, advirtió.
“Lecciones aprendidas”
A su juicio, y tal y como trasladó Suárez-Quiñones, el análisis de la campaña de 2025 permite incorporar estas “lecciones aprendidas” al próximo Plan Anual de Vigilancia, Prevención y Extinción de 2026, que se publicará, anunció, durante la próxima semana. “Son situaciones extremas sobre las que no teníamos constancia”, señaló, en referencia al aumento “considerable” de grandes incendios y el “extraordinario episodio que nunca había ocurrido ni en Castilla y León ni en España”.
“Los propios expertos nos han trasladado su sorpresa por las circunstancias, pero también porque hubiéramos sido capaces de luchar contra estos incendios”, dijo.
Arranz recordó que la superficie forestal total afectada (arbolado, pasto y matorral) fue de 143.880 hectáreas, de las que 42.815 son masa arbolada. Además, señaló que hubo 1.216 fuegos, un diez por ciento menos que la media del decenio, pero de gran gravedad muchos de ellos, y los conatos representaron el 71 por ciento, dos puntos por encima de la media del decenio que es del 69 por ciento. Además, el operativo de incendios actuó en 856 incendios no forestales (agrícolas en general), por lo que intervino en 2.072.
Prevención en 2025
Por último, el director general informó que en 2025 se ejecutaron trabajos de selvicultura preventiva en 20.184 hectáreas, con una inversión de 50,4 millones, y se realizaron labores de mantenimiento y creación de cortafuegos en 1.325 hectáreas y gradeos en 2.134 (3.459 en total). Además, recordó que anualmente se extraen unos tres millones de metros cúbicos de madera, entre oras medidas.
También mencionó otros 10 millones de euros de inversión de la Consejería de Presidencia para que los municipios adquieran maquinaria para las las labores preventivas a las que están obligados, así como otra partida de 620.000 euros dirigida a las diputaciones provinciales para que les ayuden. En estos momentos, dijo, hay 204 municipios que han tramitado ya su guía de repuesta a incendios y otros 140 que se encuentran con los trámites de actuación municipal.