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Ecologistas en Acción advierte que la Junta podría dar luz verde a la macrogranja porcina de El Burgo Ranero a pesar del "rechazo mayoritario"

Denuncian que el tamaño "no cuenta con amparo legal" y que emitiría 44 toneladas anuales de metano y 16 de amoniaco, al tiempo que consumiría 24.793 metros cúbicos de agua
gripe porcina
Imagen de cerdos en una granja porcina.

Ecologistas en Acción lamentó este martes que, “a pesar del rechazo social mayoritario y sin dar respuesta a las numerosas alegaciones presentadas por vecinos, asociaciones y por el propio Ayuntamiento”, la Consejería de Medio Ambiente, Urbanismo y Ordenación del Territorio de Castilla y León aprobará mañana, 28 de enero la declaración de impacto ambiental, que supone el previo a la autorización de la macrogranja porcina de El Burgo Ranero, en la provincia de León.

Un proyecto en el límite legal y sin respaldo administrativo

Ante este hecho, la organización recordó que en septiembre de 2024, el pleno del Ayuntamiento de El Burgo Ranero, se manifestó contrario a esta explotación porcina y decidió presentar alegaciones debido a que el proyecto supone “una explotación de multiplicación”, con 2.640 cerdas con lechones hasta 20 kilos, 500 cerdas de reposición y seis verracos, cuya capacidad “equivale a 864 Unidades de Ganado Mayor y se sitúa en el límite legalmente permitido, sin que se aporte la autorización de la Dirección General de Producción Agropecuaria de la Junta, de forma que “el tamaño de la explotación no cuenta con amparo legal”.

De igual forma, el Ayuntamiento lo rechazó debido a que se reconoce la producción de 17.443,52 metros cúbicos al año de purín, que se empleará en su totalidad como abono agrícola, pero “se desconoce el plan de gestión de deyecciones ganaderas, que no fue sometido a información pública”. Una “cuestión relevante”, debido a que “la Junta carece de medios para vigilar y controlar el cumplimiento de los planes de gestión que autoriza”.

Otras razones del Consistorio para presentar alegaciones contra el proyecto es la emisión anual de más de 44 toneladas de metano y de 16 toneladas de amoniaco, que “conllevará el deterioro de la calidad del aire”, así como el consumo de 24.793,5 metros cúbicos anuales de agua, que “aún no ha sido autorizado por la Confederación Hidrográfica del Duero” y que “podría afectar a los pozos cercanos que se usan para riego y abastecimiento del municipio”.

Riesgos para la seguridad vial y el Camino de Santiago

Asimismo, se aludió al transporte de lechones, insumos, residuos y cadáveres, que se hará por caminos rurales, hasta alcanzar las vías rápidas más cercanas situadas en la localidad, lo que “aumentará la inseguridad vial, el ruido y la contaminación atmosférica por el tráfico incesante de camiones”, así como a que “no consta informe de la Comisión Territorial de Patrimonio que evalúe el impacto sobre el Camino de Santiago”, a pesar de que “los malos olores podrán acompañar a los peregrinos en amplios tramos y perjudicar a los negocios locales que viven del turismo cultural”.

Por todo ello, tanto Ecologistas en Acción como vecinos del municipio animaron hoy al Ayuntamiento de El Burgo Ranero a “plantar cara al proyecto, informando negativamente la autorización ambiental y recurriendo a la vía judicial si la Junta la otorga”, tal y como hizo recientemente el Ayuntamiento de San Justo de la Vega, que presentó recurso contencioso contra el proyecto regional de macrovertedero de residuos industriales.