Fallece a los 101 años Eutimio Martino, el jesuita que reinterpretó la historia de León
La investigación histórica leonesa pierde a una de sus figuras más singulares. El jesuita Eutimio Martino Redondo falleció este domingo a los 101 años en la residencia de la Compañía de Jesús de Villagarcía de Campos (Valladolid), donde residía desde que abandonó León tras el cierre de la comunidad jesuita de la capital. Natural de Vierdes, en el valle de Sajambre, deja tras de sí una extensa obra dedicada a la historia, la lingüística y el patrimonio de la Montaña Oriental leonesa.
Su desaparición pone fin a una trayectoria marcada por más de ocho décadas de vinculación a la Compañía de Jesús, de la que formó parte durante 84 años, y por una intensa actividad intelectual que lo convirtió en una referencia para historiadores y estudiosos del pasado leonés.
Un sacerdote con vocación de investigador
Nacido el 7 de agosto de 1924, Martino ingresó en la Compañía de Jesús en agosto de 1941, antes de cumplir los 18 años. Fue ordenado sacerdote en Loyola en 1956 y desarrolló una sólida formación académica que incluyó estudios de Filosofía en Salamanca y estancias en Fráncfort, Berlín, Dublín y París, además de obtener el doctorado en Filosofía.
Durante buena parte de su vida compaginó la actividad pastoral con la docencia. Impartió clases en la Universidad Pontificia Comillas y también dejó una profunda huella en el Colegio Sagrado Corazón de León, donde enseñó Lengua, Latín y Filosofía a varias generaciones de estudiantes entre finales de los años setenta y 2012.
El estudioso que cuestionó las teorías establecidas
La investigación ocupó un lugar central en su trayectoria. Una de sus aportaciones más conocidas fue la defensa de la existencia de un asentamiento militar romano anterior a la Legio VII Gemina, una tesis presentada en 1992 que situaba el origen de la ciudad de León en la Legio VI Victrix y que abrió un intenso debate entre los especialistas.
A lo largo de los años también desarrolló investigaciones sobre la presencia romana en la Montaña Oriental, el territorio de Valdeburón, los Picos de Europa y la localización de Bergida, enclave relacionado con las guerras cántabras.
Su inquietud intelectual lo llevó igualmente a abordar cuestiones controvertidas como el posible origen leonés de Miguel de Cervantes, recogido en el libro Si yo tuviera pluma..., o nuevas interpretaciones sobre los primeros episodios de la Reconquista, en las que otorgaba un papel destacado a las tierras de Sajambre.
Una obra imprescindible sobre la montaña leonesa
Entre sus publicaciones sobresale La Montaña de Valdeburón. Biografía de una región leonesa, editada en 1980 y considerada una de las obras fundamentales para comprender la evolución histórica, social y cultural de esa comarca.
Además de sus libros, Martino impartió numerosas conferencias y participó en investigaciones relacionadas con la historia, la toponimia y la evolución del territorio leonés, siempre con especial atención a la montaña de la provincia.
Un fuerte vínculo con Sajambre
Aunque sus últimos años transcurrieron en Villagarcía de Campos, nunca ocultó su apego a Sajambre y a León. El traslado desde la residencia jesuita de la capital leonesa fue vivido por él con pesar, al sentirse alejado del paisaje que inspiró buena parte de sus investigaciones y al que dedicó la mayor parte de su producción intelectual.
El funeral por el sacerdote jesuita se celebrará este lunes en la capilla del Cristo de la residencia de la Compañía de Jesús en Villagarcía de Campos. Con su fallecimiento desaparece uno de los investigadores que más contribuyó a divulgar y reinterpretar la historia de la provincia de León desde una perspectiva original y, en ocasiones, polémica, pero siempre respaldada por décadas de estudio sobre el terreno.