Addoor Sticky

Murias de Paredes rescata la memoria de Omaña con la novela de Marian Martínez

'Si algo todavía queda' recupera historias de mujeres rurales y escenarios reconocibles de la comarca
Murias de Paredes se convirtió este miércoles en escenario para recuperar parte de la memoria social y familiar de Omaña a través de la literatura. La Casona de los Condes de Luna acogió la presentación de "Si algo todavía queda", primera novela de Marian Martínez.

Murias de Paredes se convirtió este miércoles en escenario para recuperar parte de la memoria social y familiar de Omaña a través de la literatura. La Casona de los Condes de Luna acogió la presentación de "Si algo todavía queda", primera novela de Marian Martínez, en un acto respaldado por numerosos vecinos del municipio y presentado por la alcaldesa, Mari Carmen Mallo.

La escritora, de origen madrileño pero vinculada familiarmente a la comarca, estuvo acompañada por su editor, Jesús Palmero, responsable de Marciano Sonoro Ediciones. La obra toma como referencia distintos paisajes leoneses y reconstruye experiencias relacionadas con las mujeres rurales del siglo XX, especialmente con aquellas que quedaron marcadas por las circunstancias vividas en el antiguo Hospicio de Astorga.

Una novela con raíces en Murias de Ponjos

La relación de Marian Martínez con Omaña procede de sus raíces familiares en Murias de Ponjos. Ese vínculo personal se convierte en uno de los elementos que atraviesan una obra que utiliza el territorio leonés no solo como escenario, sino también como parte esencial de su identidad narrativa.

La novela recorre lugares como el Valle Gordo, Riello y el Bierzo Alto, espacios reconocibles para los habitantes de la comarca y que sirven para construir una "geografía emocional" vinculada a la memoria familiar y colectiva.

El relato pone especialmente el foco en las mujeres que vivieron en un contexto rural durante el siglo pasado y en episodios de su historia que durante décadas permanecieron alejados de la memoria pública.

La historia de las mujeres como eje del relato

Uno de los aspectos centrales de "Si algo todavía queda" es la recuperación de las experiencias de las mujeres que dieron a luz en el antiguo Hospicio de Astorga. La autora aborda esa realidad histórica desde la ficción literaria para reivindicar unas historias que, según plantea la obra, quedaron condicionadas por el silencio y el desarraigo.

Durante la presentación, Mari Carmen Mallo destacó precisamente la dimensión de memoria de la novela y agradeció a Martínez su manera de acercarse a la identidad de la comarca.

"Es un orgullo acoger en Murias de Paredes obras que no solo ponen en valor nuestra reconocible geografía, sino que también devuelven la voz y la dignidad a tantas mujeres de nuestra montaña que sufrieron el silencio y el desarraigo", afirmó la alcaldesa.

De la ingeniería a la literatura

La trayectoria profesional de Marian Martínez se ha desarrollado principalmente en los campos de la ingeniería industrial y la cooperación internacional. Sin embargo, su interés por la escritura terminó llevándola a completar el Máster de Narrativa de la Escuela de Escritores.

Antes de afrontar su primera novela, la autora había publicado distintos relatos. "Si algo todavía queda" supone ahora su estreno en el formato largo y permite trasladar a la literatura una parte de las raíces familiares que la unen a Omaña.

El editor Jesús Palmero acompaña este debut desde Marciano Sonoro Ediciones, sello encargado de la publicación de la obra.

Un territorio convertido en memoria

La presentación en Murias de Paredes tuvo un componente especialmente simbólico por la relación directa entre la autora y el territorio que inspira parte de la novela. El público local pudo reconocer en sus páginas paisajes, pueblos y referencias vinculadas a la comarca y a otros espacios de la provincia.

La acogida de los vecinos puso de manifiesto además el interés por unas historias que conectan la literatura con la recuperación del pasado rural. En ese sentido, la novela propone mirar hacia una parte de la historia social de León a través de las experiencias personales de sus protagonistas.

La Casona de los Condes de Luna fue así el escenario del encuentro entre la autora, el editor y los vecinos de Murias de Paredes, en una presentación que situó la memoria de Omaña y la historia de sus mujeres en el centro de la conversación.