Addoor Sticky

TheGrefg se da 'un capricho'

El popular creador de contenido visita El Capricho, en Jiménez de Jamuz, y descubre 'La Cúpula', la experiencia gastronómica de José Gordón en torno al mundo del buey
José Gordón, propietario de 'El Capricho' junto al streamer 'TheGrefg'.

La visita a León para contemplar uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año tuvo para TheGrefg un segundo capítulo de altura, aunque esta vez con los pies en la tierra. El popular streamer, con millones de seguidores en sus redes sociales, aprovechó su estancia en la provincia para acercarse hasta Jiménez de Jamuz y conocer 'La Cúpula de El Capricho', la experiencia gastronómica de El Capricho que José Gordón ha concebido alrededor del mundo del buey.

El creador de contenido, que llegó a León junto a su pareja invitado por el aventurero leonés Jesús Calleja, no dudó en compartir con sus seguidores buena parte de la experiencia. "Atentos a todo lo que comí en el mejor restaurante de carne de todo el mundo", anunció antes de comenzar un recorrido que lo llevó por las diferentes estancias de La Cúpula.

De las cuevas a la mesa

La experiencia comenzó bajo tierra, en las bodegas donde El Capricho guarda y cura sus reconocidas cecinas. TheGrefg pudo probar diferentes piezas con distintos tiempos de maduración, desde cuatro meses hasta un año.

El recorrido continuó por 'El búnker', la espectacular bodega de vinos, donde el murciano probó un bombón de paté y uva pasa con cobertura de chocolate y conoció algunas de las referencias que atesora la casa. Entre ellas, botellas de añadas históricas, incluida una de 1945.

Después llegó el turno de 'Las manos de los cocineros', la cocina excavada bajo tierra donde el equipo de El Capricho prepara a la vista de los comensales algunos de los primeros bocados de la experiencia. Allí probó una empanadilla de guiso de mollejas y un pincho de oreja de buey con alioli.

El fuego como protagonista

El recorrido continuó en 'La Cocina esencial', uno de los espacios más singulares de La Cúpula. Las luces se apagan y el fuego de encina se convierte en el centro de la escena, en una propuesta que busca recuperar una forma de cocinar ligada a lo más primitivo y esencial.

Alrededor de las llamas llegaron algunas de las elaboraciones de este tramo de la experiencia, entre ellas 'Oro viejo al fuego', el tuétano al fuego y diferentes preparaciones a la brasa.

La escena, marcada por la oscuridad, la piedra y el fuego, permitió a TheGrefg adentrarse en una de las partes más características de La Cúpula antes de acceder a la gran sala que da nombre al proyecto.

"El mejor puerro de mi puta vida"

Ya en la sala principal comenzó el tramo gastronómico más extenso de la experiencia. La degustación arrancó con una selección de crudos, continuó con las 'Expresiones del tartar' y dio paso después a diferentes elaboraciones de cecina, uno de los productos más emblemáticos de El Capricho.

La sucesión de platos continuó con el puerro a la brasa con salsa romesco, las ancas de rana a la brasa con huevo escalfado y trufa, el ravioli de pasta fresca relleno de carrillera guisada en caldo de hueso y otras propuestas que recorren distintos cortes y productos de la cocina de José Gordón.

Precisamente el puerro se llevó uno de los mayores elogios del creador de contenido, que no dudó en sentenciar ante la cámara. "El mejor puerro de mi puta vida".

El momento de la carne

Después de varias horas de recorrido, llegó el momento más esperado. El buey, el gran protagonista, ocupa también un lugar central en La Cúpula, donde José Gordón reserva para esta experiencia algunos de sus mejores cortes.

TheGrefg pudo probar el lomo alto de buey, que llegó a la mesa acompañado de la conocida ceremonia de corte de Gordón. Un momento que resume la filosofía de un restaurante que ha construido buena parte de su prestigio internacional alrededor de la maduración y el tratamiento de la carne.

El apartado dulce puso el cierre a la degustación con tarta de manzana y sorbete de escaramujo, antes de completar el recorrido con la ceremonia final de té y café.

Mucho más que comer

Más allá de la sucesión de platos, TheGrefg destacó especialmente el carácter experiencial de la propuesta. "Ya no es la comida sino en sí la experiencia", resumió.

Y es precisamente ahí donde reside la singularidad de la propuesta de José Gordón. Durante cerca de cinco horas, el comensal recorre bodegas, cocinas y espacios excavados en la roca antes de sentarse en la gran sala de La Cúpula, en un viaje en el que el fuego, el entorno y el buey son protagonistas. Una experiencia exclusiva, limitada a una veintena de personas al día, que convierte la visita a El Capricho en algo que va mucho más allá de sentarse a comer.

La visita del streamer sirvió así para poner el foco, a través de sus millones de seguidores, en una de las experiencias gastronómicas más singulares de la provincia. Un recorrido por el universo de El Capricho que, en su caso, terminó con buen sabor de boca.