UATAE alerta de que sin pequeños productores no habrá relevo generacional en el campo
La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) reclamó una estrategia específica para facilitar la incorporación de nuevas generaciones a la agricultura y la ganadería y, al mismo tiempo, garantizar unas condiciones económicas que permitan continuar a los pequeños productores que ya desarrollan estas actividades. "Es muy difícil pedir relevo generacional cuando empezar exige una inversión enorme y después hay productores que ni siquiera tienen garantizado que el precio que reciben cubra adecuadamente su trabajo y sus costes", aseguró la secretaria general de UATAE, María José Landaburu.
Principales obstáculos
El acceso a la tierra, el coste de la maquinaria, la financiación inicial y la incertidumbre sobre la rentabilidad constituyen importantes barreras para quienes quieren incorporarse al sector. A ellas se suman dificultades que afectan al conjunto de los pequeños productores, el encarecimiento de los costes, la posición negociadora frente a grandes operadores de la cadena alimentaria y unos fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.
UATAE consideró que las políticas de incorporación de jóvenes deben ir más allá de las ayudas iniciales y acompañar los primeros años de actividad, cuando las explotaciones son más vulnerables. De ahí que proponga facilitar el acceso a financiación, reforzar el asesoramiento y favorecer la transmisión de explotaciones que, siendo viables, corren el riesgo de desaparecer cuando sus titulares se jubilen.
Remuneración suficiente
La organización consideró que garantizar el futuro del campo exige que quienes producen puedan obtener una remuneración suficiente por su trabajo, por lo que reclamó seguir reforzando los mecanismos destinados a evitar prácticas abusivas dentro de la cadena alimentaria y mejorar la posición de agricultores y ganaderos frente a grandes compradores y distribuidores. "No podemos hablar de relevo mientras asumimos como normal que quien produce sea el eslabón que trabaja con los márgenes más ajustados", sostuvo Landaburu. "Si queremos que alguien tome el relevo, primero tenemos que conseguir que la actividad que recibe sea económicamente viable", añadió.
Por último, señaló que la continuidad de las explotaciones familiares está estrechamente vinculada al futuro de los municipios donde se encuentran. La pérdida de una actividad agrícola o ganadera no afecta únicamente a quien la desarrolla, repercute en proveedores, talleres, comercios que dependen de la actividad económica de la zona. Por eso, UATAE reclamó que las políticas agrarias estén acompañadas de inversiones en vivienda, transporte, conectividad y servicios públicos.