Tres muertes, ¿un atragantamiento y un infarto?
La explicación oficial sobre la muerte de los dos hombres encontrados sin vida en Veguellina de Órbigo el fin de semana ha cambiado por completo el escenario inicial y ha causado sorpresa entre los vecinos de la localidad. Las conclusiones de la investigación apuntan a una sucesión de dos episodios diferentes pero encadenados: uno de los hombres, de 57 años (Luis Alberto C.T.), falleció después de atragantarse y su amigo, de 59 (José Ramón B.B.), murió cuando trataba de reanimarlo debido a un fallo cardíaco.
Esa es la versión oficial, y no hay otra.
El desenlace resulta especialmente llamativo porque ambos fueron localizados juntos, de madrugada, en la calle Santa Teresa, frente a la vivienda de uno de ellos. Las circunstancias hicieron que durante las primeras horas se manejasen distintas hipótesis sobre lo sucedido. Ambos, según los mismos vecinos, eran consumidores habituales y por ahí se encadenaron las primeras hipótesis. Ahora, los datos aportados por la investigación sitúan el origen de las dos muertes en sendos episodios médicos. "Es difícil de creer", se sentencia desde la propia localidad.
Los mismos vecinos de la zona, conocedores de que ambos hombres mantenían una relación de amistad, reciben esta explicación con incredulidad y califican el desenlace de "sorprendente e improbable". La información conocida hasta ahora no apunta, sin embargo, a una intervención violenta de terceras personas.
Una sucesión fatal en plena madrugada
La reconstrucción oficial de los hechos establece que uno de los hombres sufrió un atragantamiento que terminó provocándole la muerte. Su compañero intentó prestarle ayuda y realizar maniobras de reanimación, pero durante esa intervención sufrió un fallo cardíaco que acabó también con su vida.
La investigación ha tenido que reconstruir esa secuencia a partir de los indicios disponibles y de los estudios forenses realizados a los cadáveres. El segundo fallecido padecía además una patología previa que habría influido en el desenlace.
El resultado explica por qué los dos cuerpos fueron encontrados prácticamente juntos y permite descartar que ambos fallecimientos respondieran a una misma agresión.
"Poco creíble"
Pero para el vecindario la hipótesis "es poco creíble" porque, de suceder, "lo más normal es que se hubiera avisado al 112. Es todo muy extraño", remarca a Heraldo de León una de las vecinas de la localidad que no se cree "ni por asomo lo que nos cuentan".
Fuentes cercanas al caso aseguraron a El País que los dos fallecidos estuvieron durante la noche bebiendo ante el domicilio de uno de ellos y que fueron vistos ya tumbados, “tirados en el suelo”, quizá ya muertos hacia las tres de la madrugada tras haber “molestado” durante la noche en los alrededores. Entonces una persona llamó a la Guardia Civil, pero los agentes no pudieron acudir hasta que una segunda alerta, ya al amanecer, propició que se hallara a los dos individuos ya sin vida.
El segundo aviso
La alerta que puso en marcha el dispositivo de emergencias se produjo alrededor de las 6.44 horas del domingo, cuando la Guardia Civil comunicó al Servicio de Emergencias Castilla y León 1-1-2 que había dos personas inconscientes en la vía pública.
Sacyl movilizó hasta la calle Santa Teresa una UVI móvil, un equipo médico de Ribera de Órbigo y una ambulancia de soporte vital básico. Los sanitarios desplazados hasta el lugar únicamente pudieron certificar la muerte de los dos varones.
Ambos eran vecinos de Veguellina y amigos, según confirmó el alcalde de Villarejo de Órbigo, José Luis Acebes. La relación entre ellos no estaba marcada por conflictos conocidos.
Sin indicios de violencia
Las autopsias preliminares practicadas a los dos hombres descartaron que se tratara de muertes violentas. La Subdelegación del Gobierno en León confirmó que no existían indicios de criminalidad y que las investigaciones sobre los fallecimientos no guardaban relación con una posible partida de droga adulterada.
Este extremo resulta relevante después de que la aparición de los dos cadáveres juntos y la coincidencia temporal con otro fallecimiento en la comarca alimentaran todo tipo de especulaciones durante las primeras horas.
La investigación, por tanto, no establece un vínculo criminal entre los dos amigos ni apunta a una tercera persona como responsable de sus muertes.
Tres fallecimientos en apenas 24 horas
El desconcierto en Veguellina se vio incrementado por otro suceso ocurrido apenas un día antes y a escasa distancia. El sábado fue localizada sin vida una mujer en su domicilio de Villarejo de Órbigo, municipio al que pertenece Veguellina.
En ese caso, las primeras informaciones relacionaron el fallecimiento con la ingesta de diferentes sustancias, entre ellas medicamentos, alcohol y drogas. Las autopsias preliminares tampoco encontraron indicios de muerte violenta y las autoridades descartaron que existiera conexión con el fallecimiento de los dos hombres.
La coincidencia temporal de los sucesos ha generado inquietud en la comarca, pero la Subdelegación del Gobierno ha dejado claro que los casos no están vinculados y que no existe una investigación policial por una supuesta partida de sustancias adulteradas.
Una explicación que no despeja la sorpresa vecinal
El esclarecimiento de la muerte de los dos amigos pone fin a algunas de las principales incógnitas que rodeaban el hallazgo, pero no elimina el impacto que el suceso ha provocado en Veguellina. Encontrar a dos vecinos fallecidos juntos en plena calle había generado inicialmente un escenario mucho más incierto.
La secuencia conocida ahora —un atragantamiento seguido de un fallo cardíaco durante el intento de auxilio— ofrece una explicación médica a una escena que, por su propia apariencia, resultaba difícil de interpretar para quienes conocían el lugar y a sus protagonistas.
La Guardia Civil mantiene el caso dentro de las diligencias correspondientes para esclarecer las circunstancias de los fallecimientos, mientras los resultados forenses permiten establecer una conclusión alejada de las primeras sospechas que circularon tras el hallazgo. Las informaciones publicadas el lunes todavía señalaban que los informes de autopsia y toxicología eran determinantes para concretar las causas, antes de conocerse el desenlace médico posteriormente comunicado.
La enigmática muerte de José Ramón y Luis Alberto
José Ramón B.B., de 59 años, y Luis Alberto C.T., de 57, eran amigos y vecinos de Veguellina de Órbigo, donde ambos eran personas conocidas. Su vínculo se extendía también al ámbito laboral: Luis Alberto trabajaba como soldador y José Ramón lo hacía en una fábrica de legumbres del polígono de Villarejo de Órbigo.
Luis Alberto vivía solo en su domicilio, acompañado de sus tres perros, y deja dos hijas. José Ramón residía a escasa distancia junto a su esposa y deja también dos hijos. La muerte de ambos ha causado especial impacto en una localidad donde, según el alcalde, José Manuel Acebes, son vecinos muy conocidos.
Los dos fueron encontrados sin vida en la madrugada del domingo 23 de agosto en la calle Santa Teresa, delante de la vivienda de Luis Alberto. Durante las horas previas habían estado juntos y algunos vecinos los habían visto en las inmediaciones del domicilio.
La explicación oficial de lo ocurrido, conocida tras las primeras conclusiones de la investigación, establece una sucesión de dos episodios distintos. Luis Alberto C.T. murió después de sufrir un atragantamiento. José Ramón B.B. intentó auxiliarlo y reanimarlo, pero sufrió un fallo cardíaco que provocó también su fallecimiento. La investigación señala además que José Ramón padecía una patología previa.
Esta es la versión oficial sobre la muerte de ambos hombres. Las circunstancias del hallazgo habían generado inicialmente interrogantes y sorpresa entre los vecinos, pero las conclusiones conocidas no apuntan a una muerte violenta ni a una conexión con el fallecimiento de la mujer localizada el sábado en Villarejo de Órbigo.
La coincidencia temporal de ambos sucesos alimentó inicialmente las especulaciones en la comarca, aunque las autoridades han descartado cualquier relación entre los casos. La muerte simultánea de José Ramón y Luis Alberto queda así explicada oficialmente por la concatenación de un atragantamiento y un posterior fallo cardíaco durante el intento de auxilio. Es la explicación oficial, y no hay otra. Para los vecinos, sin embargo, es "muy poco creíble".

