El Val de San Lorenzo moviliza a sus vecinos contra una macroplanta de biometano

La localidad leonesa impulsa una recogida de firmas y anima a presentar alegaciones durante el periodo de información pública del proyecto
Imagen de una planta de biometano.
Imagen de una planta de biometano.

El Val de San Lorenzo ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas a través de Change.org para mostrar su rechazo a la macroplanta de biometano y fertilizantes proyectada en el municipio. La iniciativa vecinal coincide con el periodo de información pública del proyecto, promovido por Apiolae S.L., durante el que también se pueden presentar alegaciones.

La instalación plantea una capacidad de tratamiento de 233.500 toneladas de residuos orgánicos al año, una cifra que equivale a unas 640 toneladas diarias. Entre los materiales contemplados figuran purines de cerdo, estiércol de ganado bovino y ovino, gallinaza y estiércol porcino.

Los impulsores de la campaña consideran que la dimensión de la infraestructura obliga a analizar sus posibles efectos teniendo en cuenta el conjunto de instalaciones vinculadas a la gestión de residuos existentes o previstas en el entorno.

Preocupación por la acumulación de proyectos

Desde el Val de San Lorenzo señalan que en las proximidades ya funciona una planta de residuos y que se encuentra en tramitación otra instalación destinada al tratamiento de lodos. A estas infraestructuras se suman, según los promotores de la movilización, otros proyectos de plantas de biogás previstos en Piedralba.

La preocupación vecinal se centra en la posible acumulación de instalaciones de este tipo en la comarca. Según explicaron los impulsores de la campaña, estos proyectos "están convirtiendo progresivamente la Maragatería en un territorio receptor de residuos procedentes de otros lugares".

Otro de los aspectos que reclaman aclarar es el destino final de los residuos una vez sometidos al tratamiento previsto. Los promotores de las alegaciones aseguran que la documentación del proyecto no concreta suficientemente esta cuestión.

74 camiones cada día

El proyecto también contempla un importante movimiento de vehículos. Las estimaciones incluidas en la documentación apuntan a una circulación de 74 camiones diarios vinculada al funcionamiento de la instalación.

Junto al tráfico generado, los vecinos han puesto sobre la mesa otros elementos que consideran necesario estudiar con detalle, entre ellos la posible generación de olores, el almacenamiento del digestato, los riesgos industriales y la proximidad entre las distintas infraestructuras relacionadas con el tratamiento de residuos.

La campaña de firmas pretende trasladar a las administraciones el rechazo existente en la localidad y reclamar que las consecuencias ambientales, territoriales y sociales de la instalación sean evaluadas de manera conjunta.

Llamamiento a presentar alegaciones

Además de recoger apoyos mediante la plataforma Change.org, los promotores de la iniciativa han animado a la ciudadanía a participar directamente en el procedimiento administrativo mediante la presentación de alegaciones.

"Cualquier persona puede hacerlo, aunque no viva en Val de San Lorenzo, y no es necesario ser abogado ni tener conocimientos técnicos", explican. Los impulsores recuerdan que el periodo de información pública permite a los ciudadanos plantear sus dudas y preocupaciones sobre el proyecto.

En este sentido, consideran que las alegaciones pueden servir para pedir que se incorporen al análisis cuestiones que, a su juicio, resultan fundamentales para valorar la conveniencia de la instalación y sus posibles repercusiones.

Información durante la Fiesta de la Carballeda

La campaña tendrá también presencia en las calles de Val de San Lorenzo. El próximo 5 de septiembre, coincidiendo con la celebración de la Fiesta de la Carballeda, vecinos de la localidad distribuirán durante la mañana folletos informativos para explicar las características de la macroplanta y las vías disponibles para participar en el proceso.

Con esta acción, los promotores pretenden ampliar el conocimiento sobre el proyecto y facilitar que tanto los residentes como otras personas interesadas puedan conocer los datos de la instalación y, si lo consideran oportuno, sumarse a la recogida de firmas o presentar sus propias alegaciones.