UPL acusa al PSOE de pretender "embarrar" el debate urbanístico en San Andrés
El nuevo protocolo urbanístico para el entorno del Camino de la Raya ha reavivado el enfrentamiento político en San Andrés del Rabanedo. El equipo de gobierno municipal, liderado por UPL, ha salido al paso de las críticas del PSOE y le acusa de “instalarse en el ruido y el enfrentamiento” ante lo que considera un avance estratégico para el futuro del municipio.
Un protocolo “clave” para la planificación
Desde el gobierno local se subraya que la firma del acuerdo supone “un paso adelante en la planificación y el desarrollo” de una zona con impacto supramunicipal, en la que participan también la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de León. A su juicio, la reacción socialista responde a “intereses partidistas” y no a un análisis técnico del documento.
El soterramiento, en el centro de la disputa
Uno de los principales puntos de fricción es el soterramiento de las vías. UPL considera “significativo” que el PSOE reivindique ahora esta solución cuando, según recuerda, el anterior gobierno socialista aceptó en su día la llamada “integración blanda”. En este sentido, el equipo de gobierno recalca que “en ningún punto del nuevo protocolo se establece incompatibilidad alguna con el soterramiento”, desmintiendo así las interpretaciones realizadas por los socialistas.
La herencia económica municipal
El comunicado del gobierno municipal también pone el foco en la situación financiera heredada. Recuerda que el PSOE dejó en el Ayuntamiento “una deuda de más de 80 millones de euros”, una carga que, aseguran, “siguen pagando los vecinos y vecinas de San Andrés del Rabanedo” y que condiciona la gestión actual.
Llamamiento a la “altura de miras”
Pese a la polémica, desde UPL insisten en que seguirán defendiendo el soterramiento y piden “altura de miras” ante un proyecto que, sostienen, “redundará en beneficio de todos los vecinos”. El equipo de gobierno mantiene que el protocolo urbanístico es compatible con futuras soluciones ferroviarias y reclama un debate alejado de la confrontación política.