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REPORTAJE

La efímera 'Vía Durruti'

En julio de 1937 Barcelona homenajeó al revolucionario leonés, fallecido meses antes en la defensa de Madrid, dando su nombre a una de las principales calles de la ciudad, la Vía Layetana, hasta que dos años después las tropas franquista borraron su rastro
Placa de mármol de la Vía Durruti en Barcelona.
Placa de mármol de la Vía Durruti en Barcelona.

Buenaventura Durruti, líder anarquista originario del barrio leonés de Santa Ana, es una figura profundamente vinculada a la Guerra Civil Española, aunque su impacto social sobrepasa ese episodio histórico. Al punto que en julio de 1937, la ciudad de Barcelona, fiel a la causa democrática, decidió renombrar una de sus principales vías, la Vía Layetana, con el nombre del revolucionario.

Un curioso 'bautizo' laico que fruto de la admiración hacia Durruti en mitad de las convulsiones por el golpe y la posterior guerra. Sin embargo, la calle mantuvo esta designación únicamente hasta 1939, año en el que las fuerzas franquistas tomaron el control de la capital catalana, revirtiendo el cambio.

Un homenaje multitudinario

El 1 de julio de 1937, en el edificio del Fomento del Trabajo ubicado en el centro de Barcelona, sede del Comité Regional de la CNT-AIT, se inauguró una placa de mármol en memoria de Buenaventura Durruti, que había fallecido en noviembre de 1936 durante la defensa de Madrid en circunstancias que nunca han llegado a aclararse.

La ceremonia, organizada por la Consejería Concejalía de Urbanización y Obras del Ayuntamiento de Barcelona y con el respaldo de la Federación Local de Sindicatos Únicos de la CNT barcelonesa, había sido pospuesta del 27 de junio debido al mal tiempo.

Durante la inauguración de la placa de mármol, obra del escultor Enric Boleda, intervinieron autoridades como Federica Montseny o Joan García Oliver, que no dudaron en tomar la palabra para ensalzar al revolucionario leonés, quien, por un corto espacio de tiempo puso nombre a una de las principales calles de Barcelona.