'Santalavilla: Más de dos mil años de historia y un ejemplo imborrable de solidaridad'
La familia de la mujer desaparecida en Santalavilla y localizada sin vida el pasado lunes muestra su agradecimiento a todos los que colaboraron en la búsqueda a través de una emotiva carta: "No pudimos tener el final que todos deseábamos. Pero en unos momentos tan dolorosos nos queda para siempre el consuelo de haber comprobado hasta dónde llega la solidaridad"
Actualizado: 14 de agosto de 2026 (14:00 h.)
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La familia de Ermelina Riesco Castelao, ‘Erme’, mujer desaparecida el pasado fin de semana en la localidad de Santalavilla, en Benuza, y localizada sin vida este lunes, ha querido mostrar este viernes su agradecimiento a todos los que colaboraron en su búsqueda.
Un emotivo agradecimiento
A través de una carta, remitida a los medios de comunicación, su viudo, José Antonio González, muestra su "más profundo y sincero agradecimiento a todas y cada una de las personas que participaron en su búsqueda y que hicieron posible finalmente su localización".
A continuación, y a petición de la familia, reproducimos íntegramente la misiva enviada a Heraldo de León:
"Santalavilla es mucho más que una pequeña localidad de La Cabrera. Sus más de dos mil años de historia, íntimamente ligados al pasado romano y a las antiguas explotaciones auríferas de estas tierras, sus características cuevas-bodegas excavadas sobre antiguas galerías mineras, sus montes y sus singulares alcornocales forman parte de un patrimonio excepcional. Pero, por encima de su historia y de su naturaleza, Santalavilla posee otro patrimonio todavía más valioso: el de sus gentes, la solidaridad, la generosidad y el compromiso con los demás.
Tras el triste desenlace de la desaparición de mi esposa, Ermelinda Riesco Castelao, “Erme” para todos los que la conocían y querían, quiero, en mi nombre y en el de nuestra familia, expresar nuestro más profundo y sincero agradecimiento a todas y cada una de las personas que participaron en su búsqueda y que hicieron posible finalmente su localización.
Nuestro agradecimiento se dirige a la Guardia Civil, a sus patrullas de Seguridad Ciudadana, a la unidad canina y a los efectivos del helicóptero; al Centro Coordinador de Emergencias y a la Agencia de Protección Civil y Emergencias de la Junta de Castilla y León, al Puesto de Mando Avanzado, a sus técnicos, a la Unidad de drones Fénix, a la Unidad de Apoyo Logístico y Emergencias y al Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias (GRIPDE); al personal medioambiental de la Junta; a las agrupaciones de voluntarios de Protección Civil de Bembibre, Castropodame, Carracedelo, Villafranca, y Ponferrada; a la asociación Protemer de Carucedo; a la Asociación de Cazadores, y, muy especialmente, a todos los vecinos, familiares, amigos y voluntarios que dedicaron sus horas, sus fuerzas y su esfuerzo a recorrer caminos, montes y cada rincón en el que podía existir una esperanza de encontrar a Erme.
Quiero hacer una mención muy especial a Domingo Cabo, alcalde de Benuza, por su implicación personal y por estar pendiente de las necesidades de quienes participaban en el operativo, facilitando comida y agua a las numerosas personas que durante aquellas jornadas estuvieron entregadas a la búsqueda.
Del mismo modo, deseo expresar un agradecimiento muy especial al Tte. Jefe de la Cia. de la Guardia Civil de Ponferrada D. Martín Garretas por la coordinación de todos los efectivos desplegados, así como por su implicación personal y su inmediata disposición para prestar toda la ayuda necesaria desde el primer momento en que se tuvo conocimiento de la desaparición de Erme. Su cercanía, profesionalidad y compromiso durante todo el operativo merecen el reconocimiento y la gratitud de nuestra familia.
Gestos como estos, y como tantos otros que vivimos durante aquellos días, nunca serán olvidados por mí ni por nuestra familia.
No pudimos tener el final que todos deseábamos. Pero en unos momentos tan dolorosos nos queda para siempre el consuelo de haber comprobado hasta dónde puede llegar la solidaridad de tantas personas cuando alguien necesita ayuda.
Por eso, Santalavilla ya no será recordada solamente por los valores, el patrimonio y la historia que ha acumulado durante más de dos mil años. Desde ahora, para nuestra familia será también el lugar en el que instituciones, cuerpos de emergencia, fuerzas de seguridad, voluntarios, cazadores, vecinos, familiares y amigos fueron capaces de unirse y trabajar como uno solo para encontrar a Erme.
A todos, de corazón, gracias. Nunca olvidaremos lo que hicisteis por ella y por nosotros".
José Antonio González Rodríguez. Viudo de Ermelinda Riesco “Erme”. Santalavilla, Benuza (León).