Investigadores de la ULE descubren una estrategia innovadora para ayudar a las células a defenderse mejor frente a la infección
La Universidad de León (ULE) ha dado a conocer una investigación que propone una estrategia innovadora para combatir infecciones bacterianas persistentes: potenciar la capacidad defensiva de las propias células humanas. El trabajo, publicado en la revista Frontiers in Cellular and Infection Microbiology, identifica tres microARN con potencial para reducir la infección intracelular causada por Staphylococcus aureus, una bacteria multirresistente especialmente difícil de erradicar.
Según detalla la nota de prensa, el equipo investigador ha identificado “tres microARN humanos capaces de reducir la infección intracelular causada por Staphylococcus aureus”, un patógeno responsable de cuadros que van desde afecciones cutáneas hasta infecciones graves. Su peligrosidad aumenta cuando logra refugiarse en el interior de las células, donde queda parcialmente protegido tanto del sistema inmunitario como de muchos antibióticos.
Cribado masivo de microARN
El estudio se basa en un “cribado de alto rendimiento de 2.469 microARN humanos” con el objetivo de detectar moléculas capaces de reforzar la respuesta celular frente a la infección. Tras este análisis y su validación experimental, los investigadores señalan a miR-4430, miR-147a y miR-1249-5p como los candidatos más prometedores.
Estas moléculas, explican, muestran “capacidad para proteger a las células infectadas y reducir la carga bacteriana intracelular”, lo que abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas.
Mecanismos complementarios
Los resultados indican que los tres microARN actúan de forma complementaria. Por un lado, miR-4430 activa programas de respuesta inmune dentro de la célula. Por otro, miR-147a y miR-1249-5p interfieren en los procesos de adhesión y entrada bacteriana, dificultando que S. aureus logre invadir y colonizar el entorno celular.
Terapias dirigidas al huésped
El enfoque planteado por los investigadores no consiste en desarrollar un nuevo antibiótico, sino en una “estrategia innovadora de terapia dirigida al huésped”. Este modelo busca “ayudar a las propias células a defenderse mejor frente a la infección”, lo que podría complementar los tratamientos actuales.
En un contexto global marcado por la resistencia antimicrobiana, este tipo de aproximaciones resulta especialmente relevante, ya que reduce la presión directa sobre las bacterias y, por tanto, su capacidad de desarrollar resistencias.
Resultados preclínicos con potencial
Aunque los resultados se encuentran aún en fase preclínica, el estudio abre nuevas perspectivas en la lucha contra bacterias intracelulares. Además, refuerza el interés científico en los microARN como herramientas con potencial biomédico en el desarrollo de terapias más eficaces.
La investigación ha contado con financiación del programa NextGenerationEU y de la Junta de Castilla y León, entre otras entidades.