La lucha contra las superbacterias entra en las aulas de León
La Facultad de Veterinaria de la Universidad de León ha acogido una nueva edición de Micromundo@ULE, un proyecto educativo y científico que busca acercar a los jóvenes uno de los mayores retos sanitarios del siglo XXI: el aumento de las resistencias bacterianas a los antibióticos.
La iniciativa, que ha alcanzado en 2026 su octava edición, se desarrolla bajo el modelo de "Ciencia Ciudadana", una metodología que implica de forma directa a estudiantes universitarios y alumnos de enseñanzas medias en actividades de investigación, divulgación y aprendizaje.
El programa combina formación académica y sensibilización social para explicar las consecuencias derivadas del uso inadecuado de los antimicrobianos y la necesidad de preservar la eficacia de estos tratamientos.
Cinco institutos implicados en el proyecto
Durante los últimos meses, Micromundo@ULE ha desarrollado talleres y actividades formativas en cinco centros educativos de la ciudad de León, acercando conceptos de microbiología, salud pública e investigación científica a estudiantes de Secundaria y Formación Profesional.
La propuesta persigue despertar vocaciones científicas entre los más jóvenes y, al mismo tiempo, fomentar una mayor conciencia sobre problemas sanitarios que afectan a la población mundial.
Los participantes han tenido la oportunidad de conocer cómo actúan las bacterias, cómo se desarrollan las resistencias a los medicamentos y cuáles son las consecuencias de un uso incorrecto de los antibióticos.
El papel de las infecciones de transmisión sexual
Uno de los temas centrales abordados durante la jornada de clausura fue la relación entre las infecciones de transmisión sexual (ITS) y el fenómeno de las resistencias antimicrobianas.
Los responsables del proyecto destacaron que estas enfermedades representan una preocupación creciente entre adolescentes y jóvenes, precisamente el colectivo al que se dirigen muchas de las acciones educativas impulsadas por Micromundo.
Según los datos difundidos durante el encuentro, la Organización Mundial de la Salud estima que más de un millón de personas de entre 15 y 49 años contraen diariamente una infección de transmisión sexual en todo el mundo, una cifra que evidencia la importancia de reforzar la prevención y la educación sanitaria.
La experiencia clínica desde el Hospital de León
La jornada contó también con la participación de la doctora Paula Dios Díez, profesional del Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE), que aportó una perspectiva práctica sobre las consecuencias que tienen las resistencias antimicrobianas en la atención sanitaria diaria.
Su intervención permitió trasladar al alumnado ejemplos reales relacionados con el tratamiento de infecciones y con las dificultades que genera la pérdida de eficacia de determinados antibióticos.
Más de un centenar de estudiantes participantes
La edición de este año reunió a más de cien estudiantes de Educación Secundaria y Formación Profesional procedentes de cinco centros educativos leoneses.
Junto a ellos participaron 25 estudiantes de la Universidad de León pertenecientes a los grados de Veterinaria, Biología, Biotecnología y Ciencia y Tecnología de los Alimentos, además de alumnado de programas de máster.
El trabajo estuvo coordinado por siete profesores e investigadores de la institución académica, que supervisaron las actividades desarrolladas tanto en los laboratorios universitarios como en los centros educativos.
Educar para proteger la salud
El coordinador del proyecto, José María Rodríguez Calleja, destacó que esta experiencia constituye un ejemplo de aprendizaje colaborativo en el que los universitarios asumen funciones de divulgación científica y transmisión de conocimiento.
Desde la organización consideran que Micromundo@ULE se ha consolidado como una referencia en innovación educativa, al combinar investigación, formación y compromiso social.
El mensaje central de la iniciativa sigue siendo el mismo desde sus inicios: el uso racional de los antibióticos es una responsabilidad compartida que resulta esencial para frenar la aparición de resistencias y proteger la salud de las generaciones futuras.