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Ladrar a las estrellas

No es la primera vez que me lo planteaba viendo su abultado currículo como cachorra del PP, pero me lo planteé claramente al oír las declaraciones...
Vito_AnyMaking
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No es la primera vez que me lo planteaba viendo su abultado currículo como cachorra del PP, pero me lo planteé claramente al oír las declaraciones de Ester Muñoz sobre el acoso perpetrado por Vito Quiles contra la esposa del presidente del Gobierno. ¿Estaba o no estaba beoda? La portavoz del PP Ester Muñoz así lo parecía afirmando que condenan toda la violencia incluso la de la compañera de la esposa del presidente del Gobierno que agredió al periodista que acosaba a la primera dama. Gesto honroso como vimos todos menos ella, espíritu refinado, hasta el extremo de parecer que estaba bebida, y lo indujo a hacer pensar en esta nueva apreciación suya. No solo porque haya ido dando pistas con sus apreciaciones anteriores, como comparar la agresión de un soldado español al servicio de la ONU con las retenciones que ella ha experimentado por la guardia civil de tráfico o la situación de caos ante la llegada del barco del crucero del hantavirus al puerto de Granadilla en Tenerife.

Tales valoraciones la descalifican y no la validan nada más que como portavoz del PP. Un partido que ha demostrado que está en la necesidad de regeneración, como ya lo hizo antaño con Fraga o como en el caso de JUNTS para remozar Convergencia, un cambio de collar, pero no de perro, visto lo que está sucediendo en el escandaloso juicio de la Kitchen por parte del estamento judicial cuando no se ha olvidado el del fiscal general ni al más antiguo y bochornoso precedente del TOP. Otra vez los mismos perros con distinto collar.

Las actuaciones últimas de políticos ante la llegada del barco, basta con señalar la de Bendodo pidiendo que apartaran a la ministra, médica de profesión… - ¿Se le imaginan a él, con maneras y alcances de señorito andaluz, puesto en su lugar, las graves y trágicas consecuencias con las que habría podido acabar la operación? -  obligan a pensar que el PP ya no tiene regeneración posible, si consigue no acabar fagocitado por el delirio de VOX.  

Por mucho que lo diga ella Vito Quiles no es un periodista y mucho menos el trabajo que hace.

Ester Muñoz, tras este nuevo error de apreciación, cuando hace estas valoraciones calificando de periodista a ese destripa terrones y majadero de Vito Quiles, aunque el PP lo emplee de cierra campañas pagándole, es algo que les descalifica a ellos mismos. Por mucho que lo diga ella Vito Quiles no es un periodista y mucho menos el trabajo que hace. Que lo califique así induce a pensar es que ella es una sinvergüenza de tamaño natural por decir mentira sobre mentira, que no se las traga   una mentalidad infantil y solo aquellos adultos que han perdido la mínima capacidad crítica, que como señala Hanna Arentd ya han sobrepasado el umbral del totalitarismo y son irrecuperables.  Lo digo yo que he sido periodista toda mi vida y a mucha honra y que ahora la portacoz nos venga con esa confusión solo puede deberse a que es una sinvergüenza irrecuperable si lo hace con intención de engañar. Si simplemente lo dicho se debe a irresponsabilidad la sitúa en el campo de la indecencia, en el que ya flotan muchos portavoces del PP, nacional y madrileño, como Bravo, a veces Pons y demás. Como los que se mueven jacarandosos al lado del fanático Quiles, que ya lo dice el refrán de dime con quien andas y te diré lo que eres.

Ser portavoz no es tener bula para decir disparates. Su misión es trasmitir a la sociedad el pensamiento del partido y hacerlo sumando disparates evidencia lo desbaratado que esta, la fata de solidez y coherencia que acumula y que si no está capacitado para hacer oposición muchísimo menos lo está para gobernar. Si gobierna por la voluntad de la sociedad en el juego de la democracia está tendrá que asumir los errores que cometa y sus disparates, como les corresponde a los norteamericanos responder de los actos descabellados de su presidente, que los hace en nombre de todos. No solo de los que le votaron, más de 77 millones, que tendrán que asumir una mayor cuota de responsabilidad, que no la asumirán, pero es suya.

Llueve sobre mojado porque su pasado de errores disparatados empieza a formar catálogo como cuando en su apasionada repulsa a la ley de Memoria Histórica se inventó una cuenta falsa de quince millones

Responsabilizar a la acompañante de agresión a Vito Quieles es tan disparate como calificar a un torero tras la suerte de matar de cirujano. Cuenta con los periolistos, pero se ha puesto en contra a la verdad y a los periodistas. Ella que empezó tendría que demostrar que lo que afirma es verdad y si lo consigue yo tendría que retirar mis palabras, pero mientras no lo demuestre están muy bien dichas y no habrá que retirarlas.

Llueve sobre mojado porque su pasado de errores disparatados empieza a formar catálogo como cuando en su apasionada repulsa a la ley de Memoria Histórica se inventó una cuenta falsa de quince millones, siguiendo el camino de su predecesor el murciano Rafael Hernando cuando acusó falsamente a los memorialistas de haberse acordado de su padre cuando había subvenciones, sin haberlas, y él debe andar desde entonces buscando a su padre sin que conste si lo ha encontrado. O las diatribas sincopadas de la dama de las orquídeas Álvarez de Toledo o la vocinglera Cuca Gamarra, que como la lideresa de Podemos Ione Belarra cada vez que habla aleja a posibles votantes. Nada que decir del inefable Miguel Tellado que sigue perdido por las galaxias, que ya confundía Galicia con un estercolero y el moderado Feijóo le premió trayéndole de regalo a la esfera nacional y sigue sin aterrizar, que no hace nada más que ladrar a las estrellas.

Ester queda más retratada por una anécdota no muy lejana de cuando era delegada en León de la Junta de la Autonomía vallisoletana. Les pidió a los del Camino de Santiago que quería conocer algo del Camino y le llevaron a ver entre otras cosas un templo románico. Tan sensible como es manifestó enseguida su admiración afirmando: Hay que ver que bien construían los romanos. El tiempo que ha pasado y lo bien que se conserva.

No puedo garantizar si lo ocurrido es verdad o mentira, porque es una anécdota reiterada, pero la define perfectamente y la hace válida como portavoz para el PP y los pánfilos y sus errores de apreciación o personales como otra Noelia, a la que recuerda. Lo mismo que han contado con portavoces que no sabían hablar, alguna que parecía tartamuda, otra más engreída que un espárrago y ahora cuentan con una cazurra feliz de serlo.