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Chimichurri de 'ida y vuelta' en el Húmedo

El nuevo local de sanguches 'al paso' en Zapaterías esconde la historia de Marcelo, argentino de nacimiento y nieto de un migrante de Paradilla de la Sobarriba: "Ahora soy yo el que volvió a León"

El arte del asado es asignatura obligatoria en Argentina, donde existen tantas técnicas, trucos y secretos como habitantes. Desde este jueves, el característico olor a carbón de la estrella de la gastronomía del país andino se deja sentir en todo el barrio Húmedo gracias a un nuevo local liderado por Marcelo y Ángel: la Parriya Argentina.

Ambos se han lanzado a la conquista de los paladares leoneses y lo hacen, además, insuflando vida a un local clásico como es el 'Rincón del Húmedo' en la calle Zapaterías. Desde allí, con Maradona y Messi como primer reclamo, la nueva parrilla al paso ofrece una variada selección de sanguches como pollo de corral, molleja, cordero, bondiola, picaña, entraña o provoleta, todo ello acompañado por salas hechas diariamente por las manos expertas de Marcelo con el típico chimichurri como estrella (en su versión tradicional o patagónica).

Del foodtruck al Húmedo

Ángel y Marcelo ya gestionaban junto a un tercer socio un conocido foodtruck que durante un par de año ha recorrido calles y plazas de toda la provincia con sus sanguches. Pero más allá de los sabores, la historia detrás de la nuevo 'rincón del choripán' es una historia de ida y vuelta. Desde su nuevo emplazamiento, buscan ofrecer "el mismo concepto" que se pueden encontrar en los barrios argentinos y que Marcelo conoce desde niño, ya que como él mismo explica lleva cocinándolos "desde los 8 años".

Marcelo, argentino de nacimiento aunque con más de una década de vida en León es, de hecho, nieto de leonés. "Mi abuelo era de Paradilla de la Sobarriba y venía a León a vender en la plaza Mayor", recuerda mientras azuza el fuego de la parrilla. "Un día dijo me voy y se fue. Agarró el burro y se marchó a Vigo". Así fue como se inició la historia de la migración familiar. "Ahora soy yo el que volvió a León", enfatiza.

Tenis y parrilla

Claro que como todas las historias de ida y vuelta, la de Marcelo también ha estado llena de altibajos hasta encontrar la felicidad con su nuevo local en el Húmedo. De Argentina llegó a Miami, donde ejerció como profesor de tenis. "Cuando terminábamos de jugar todos me pedían que hiciera un asado, así que empecé a dedicarme a ello casi de norma natural", explica. Tanto, que terminó por emprender un catering de parrilla argentina en la ciudad estadounidense.

"Trabajé 8 años en el catering y con el dinero que gané me recorrió el mundo", asegura. Ya por aquel entonces había comenzado a salir con una chica, hoy su esposa, que casualmente era de Santa María del Páramo, no muy lejos del antiguo hogar de sus abuelos. "Veníamos a León todo los veranos y me gustaba mucho. Un día, de regreso en Buenos Aires, en una parrilla me dije que algo así tendría que funcionar muy bien en un sitio como el Barrio Húmedo... y aquí estamos". 

Homenaje a su abuelo

Ahora, junto con su socio y ya trabajando a pleno rendimiento en su parrilla, quiere rendir homenaje a su argentina natal, pero también conquistar a los leoneses donde se encuentra el origen de su familia, haciendo lo que mejor sabe hacer: ponerle sabor a la parrilla.