El tiempo
Ademar 33-33 Huesca

El Ademar se atasca ante Huesca y se deja dos puntos en casa (33-33)

Los leoneses, que se marcharon al descanso con empate (17-17), no supieron aprovechar la última posesión para llevarse la victoria
Abanca Ademar (3)
Imagen del jugador del Abanca Ademar, Gonzalo Pérez.

El Abanca Ademar León no logró pasar del empate (33-33) ante el Bada Huesca en un duelo vibrante, lleno de alternativas y que terminó con una sensación clara en el Palacio: oportunidad perdida. Los leoneses, pese a contar con un Gonzalo Pérez desatado, no supieron cerrar un partido que se les escapó entre imprecisiones y falta de acierto en el tramo final.

Entrada fría y reacción obligada

El inicio volvió a dejar dudas en los locales. Huesca salió más metido, con las ideas claras en ataque y aprovechando cada error defensivo para abrir hueco en el marcador.

El Ademar se vio pronto por detrás y obligado a reaccionar, sin encontrar continuidad en su juego y dependiendo en exceso de acciones individuales para mantenerse a flote.

Gonzalo tira del carro

Cuando peor pintaban las cosas, apareció Gonzalo Pérez. El extremo asumió galones y se convirtió en el motor ofensivo del equipo. Sus goles no solo recortaron distancias, sino que devolvieron la fe a los suyos.

Con su acierto, el conjunto leonés consiguió equilibrar el choque y entrar de lleno en un intercambio constante de golpes que ya no se rompería hasta el final.

El partido en tres claves

Dependencia total de Gonzalo Pérez
El Abanca Ademar León encontró en Gonzalo Pérez su único argumento realmente fiable en ataque. Sus 14 goles sostuvieron al equipo en los momentos más delicados, pero también evidenciaron la falta de continuidad colectiva. Cuando todo pasa por un solo jugador, el margen de error se reduce al mínimo.
Falta de control en los momentos clave
El partido entró igualado en los minutos finales, justo donde se decide todo. Ahí, el Ademar no supo gestionar sus posesiones: precipitaciones, pérdidas y una última acción sin lanzamiento reflejan esa falta de claridad. El Bada Huesca, sin ser superior, sí se mantuvo más firme en ese tramo.
Un rival más sólido de lo esperado
Huesca, pese a su situación clasificatoria, jugó con personalidad y sin complejos. Supo castigar errores, aprovechar segundas jugadas y mantenerse siempre dentro del partido. Esa constancia impidió que el Ademar rompiera el marcador en sus mejores momentos.

Un partido sin dueño

Ni el Ademar logró imponer su ritmo ni el Huesca se dejó intimidar. Cada pequeña ventaja era respondida de inmediato.

Los maristas encontraron mejores momentos en transición, mientras que los visitantes castigaban cada desajuste y aprovechaban segundas opciones para seguir vivos. El empate al descanso (17-17) era el reflejo perfecto de lo visto sobre la pista.

Máxima tensión en el desenlace

La segunda mitad mantuvo el mismo guion: igualdad, alternancias y nervios. El marcador se movía en márgenes mínimos y cualquier detalle podía decidir.

En los minutos finales, el partido entró en terreno de incertidumbre total. Huesca tuvo en su mano ponerse por delante, pero no acertó. El Ademar dispuso de la última posesión, aunque ni siquiera logró lanzar con claridad.

Un desenlace que resume bien el partido: igualdad máxima y falta de acierto cuando más importaba.

Ficha técnica:

Abanca Ademar (33): Álvaro Pérez, Wasiak (2), Darío Sanz (4), Adrián Fernández (3), Gonzalo Pérez (14), Álex Lodos, Benites (1) -siete inicial-; Marcos García, Lindqvist, Miñambres (6), Rubén Rozada, Sergio Sánchez, Zapico, Óscar Díez, Samu Saiz (1), Alberto Martín (1).
Bada Huesca (33):  Ben Tekaya, Daniel Pérez (2), Wilson, Tchitombi (6), Artur Parera (2), Drasko, Cordiés (4) -siete inicial-; Decsi, De Souza (1), Ian Moya, Ignacio (2), Alfonso (4), Carlos Pérez (1), Bosnjak (9), Berardi, Amjad (2).
Parciales: 1-2, 4-6, 8-9, 12-10, 13-12, 17-17 -descanso-; 19-20, 22-23, 26-25, 29-27, 31-30, 33-33
Árbitros: Luis Ignacio Colmenero y José Manuel Iniesta.