'Las Herminias', baloncesto y mucho más
La pasión por el baloncesto no entiende de edades y así volvió a demostrarse este fin de semana en Ferrol, donde se celebró la tercera edición del torneo Cidade de Ferrol. Entre los diez equipos participantes destacó la presencia de Las Herminias, el conjunto leonés que acudió a la cita gallega con el objetivo de seguir creciendo en el panorama del baloncesto veterano femenino y compartir una experiencia deportiva marcada por la competición y la convivencia.
El pabellón de Esteiro fue escenario de dos intensas jornadas en las que jugadoras procedentes de distintos puntos de Galicia, Asturias, Castilla y León e incluso de otros países europeos reivindicaron el papel del deporte femenino en todas las etapas de la vida.
Un fin de semana de competición y convivencia
La competición reunió a equipos como ADC 2+1 de Santiago, Golfiños de Sada, Marchica de Luarca, Fundación Breogán de Lugo, Demamas de Marín, Kemegal CLB de Vilagarcía, Pelayas Vintage de Santiago y dos conjuntos del club anfitrión, Basquet Aurum Ferrol.
El sábado se disputaron once encuentros que definieron el cuadro final, mientras que el domingo estuvieron reservadas las semifinales y los partidos decisivos hasta llegar a la final, celebrada al mediodía.
Durante la presentación del evento, el concejal de Deportes de Ferrol, Ricardo Aldrey, destacó que era "un placer recibir a estos equipos en nuestra ciudad" y animó a los aficionados a acercarse al pabellón para disfrutar de lo que definió como una auténtica "fiesta del baloncesto".
León compite con carácter
Más allá de los resultados, Las Herminias dejaron una imagen de compromiso y competitividad durante todo el torneo. El equipo leonés volvió a confirmar la evolución que viene experimentando en los últimos años dentro del creciente movimiento de baloncesto veterano femenino.
Uno de los nombres propios de la expedición fue Maripi, distinguida como jugadora más valiosa del conjunto leonés tras completar un campeonato destacado tanto por su rendimiento en la pista como por su capacidad de liderazgo.
Su actuación tuvo además un componente especial, ya que desde el banquillo siguió cada encuentro su hija, recientemente incorporada al BFL León tras lograr el ascenso al primer equipo.
Un vínculo familiar con el baloncesto
La joven jugadora vivió el torneo de forma muy cercana y aprovechó para poner en valor el papel que ha desempeñado su familia en su trayectoria deportiva.
Según explicó, su afición al baloncesto está estrechamente ligada al entorno familiar y especialmente al ejemplo de su madre, una referencia que ha marcado su crecimiento dentro de este deporte.
La imagen de ambas compartiendo la experiencia en Ferrol simbolizó uno de los aspectos más destacados de este tipo de competiciones: la capacidad del deporte para conectar generaciones.
Liderazgo también desde el banquillo
Otro de los pilares del equipo leonés fue Maena, integrante de Las Herminias que no pudo participar sobre la cancha al encontrarse en proceso de recuperación de una lesión.
Lejos de mantenerse al margen, asumió responsabilidades técnicas durante el torneo y colaboró en la dirección del equipo desde el banquillo, aportando experiencia y criterio en momentos clave de los encuentros.
Mucho más que una competición
La impulsora del torneo, Carmencha Fernández, recordó durante la presentación que esta iniciativa nació con la intención de demostrar que "hay vida deportiva más allá de los 35 años" y de animar a más mujeres a incorporarse o regresar a la práctica del baloncesto.
Ese espíritu volvió a estar presente en una edición que reforzó el papel del Cidade de Ferrol como una de las referencias del baloncesto veterano femenino en el noroeste peninsular.
Para Las Herminias, la participación supuso una nueva oportunidad para representar a León y seguir contribuyendo al crecimiento de una modalidad que cada temporada gana más protagonismo dentro del deporte femenino.