El voto protesta de 'Escaños en Blanco' aspira a dejar asientos vacíos en las Cortes este 15M
El ex funcionario de Prisiones residente en Villamizar, Roberto Guerra Ampudia, es el cabeza de lista por la provincia de León
La formación 'Escaños en Blanco para dejar Escaños Vacíos' ha formalizado su participación en las próximas elecciones autonómicas de Castilla y León, programadas para el 15 de marzo de 2026. Esta formación propone una alternativa crítica al sistema político actual y pretende reflejar en el parlamento autonómico el descontento ciudadano mediante la presencia de escaños vacíos.
Por primera vez, la formación presenta candidaturas en todas las provincias de la comunidad, marcando un "hito histórico", tal y como indicaron en una nota de prensa este miércoles, lo que implica su presencia en las nueve circunscripciones electorales con representantes que encabezan las listas provinciales, cada uno, según explicaron, con un perfil diverso y arraigado en su territorio.
Presentación de candidaturas en todas las provincias
De esta manera, el cabeza de lista por la provincia de León será Roberto Guerra Ampudia, exfuncionario de prisiones residente en Villamizar, localidad afectada por el fenómeno de la España vaciada y la escasez de servicios sanitarios. Junto a él, otros ocho cabezas de lista: encabezando la lista de Ávila figura Manuel Martínez Redondo, coordinador autonómico y distribuidor de productos alimenticios para hostelería. En Burgos, la representación recae en Guillermo Erik Castrillo Rodríguez, empleado de Vitrocerámicas Gala y reconocido por su labor en la única lista publicada en las anteriores elecciones regionales.
Mario Barcenilla Escaño encabeza Palencia, siendo un trabajador con experiencia en diversos sectores y en su actividad actual como teleoperador. En Salamanca, Santiago Pablo Hernández de la Fuente, graduado en Ciencias Políticas y estudiante de máster, ocupa la primera posición. Segovia cuenta con Fabio de Andrés Alonso y María Teresa Laporta Sánchez, un trabajador y una farmacéutica respectivamente, liderando la lista conjunta.
Francisco Javier Benítez Verguizas representa a Soria, la provincia menos poblada y donde resulta más complejo materializar escaños vacíos. Katia García Casas, con amplia trayectoria en el sector médico y comercial, lidera la candidatura en Valladolid. Alejandro Alonso Vicente, estudiante de informática, completa el grupo en Zamora.
Compromisos y propuestas del partido
Los candidatos, denominados 'NO candidatos', reflejan el compromiso voluntario de 109 personas que "no buscan beneficios económicos o sociales" y que prometen mantener sus empleos o estudios aun en caso de resultar elegidos. Conforme a los estatutos del partido, renuncian a tomar posesión de su acta, dejando los escaños vacíos y rechazando cualquier retribución derivada (salarios, dietas, asesores, subvenciones), lo que, indican, se traducirá en un ahorro presupuestario para las instituciones.
Según explican, esta fórmula busca ofrecer una "voz a aquellos ciudadanos descontentos con el sistema político actual, como señal de dignidad y protesta activa".
Objetivos electorales para Castilla y León
La formación aspira a alcanzar "cerca de 4.000 votos", una cifra que multiplicaría por más de seis su resultado anterior, en la que sólo consiguió 626 votos. Aunque no bastaría para obtener un procurador, supondría un aumento considerable en el respaldo electoral.
Además, Escaños en Blanco apuesta por superar al Pacma, al igual que logró en Aragón en elecciones previas, lo que consolidaría su papel como la fuerza extraparlamentaria más fuerte en múltiples territorios del país.
En el caso remoto de conseguir un escaño, se promovería la visibilización de un sector ciudadano que rechaza la política tradicional y reclama un modo más digno y representativo de participación, informaron.
Voto en blanco con efectos reales
Más allá de los anecdótico que puede resultar la presencia de esta formación en la pugna electoral, la propuesta de Escaños en Blanco defiende que el voto en blanco tenga un impacto automático en el reparto parlamentario, generando escaños vacíos, dado que consideran "incongruente" permitir una herramienta de protesta como el voto en blanco sin que suponga consecuencias políticas efectivas.
“Si en una empresa no rindes te despiden, nosotros somos los jefes de los políticos, ¿Porqué no tenemos el derecho a poder despedirles?”, cuestionaron. "Asimismo, el establecimiento de un voto en blanco con efectos de vaciar escaños en la LOREG garantiza la participación efectiva de una parte preponderante de la población en la política qué hasta ese momento era ignorada o silenciada. Algo tan legítimo y sensato como que el voto de cada uno valga lo mismo", apostillaron.