Ecologistas pide paralizar la licencia para la fábrica de armas "de guerra" en Valderas
Aseguran que los permisos para instalación en la localidad leonesa de Tecnesis 3000 se están tramitando "como si fuera una fábrica de explosivos de uso civil"
Ecologistas en Acción denunció este miércoles que la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Valderas tramitan el proyecto de una ‘Planta de fabricación y carga de munición de artillería de gran calibre’ que promueve Tecnesis 3000, S.L.U. como si se tratara de una fábrica de explosivos de uso civil y no como lo que es: “una fábrica de armas de guerra cuya tramitación y autorización es competencia del Ministerio de Defensa”.
Por ello, la agrupación ha pedido a la Junta el archivo del expediente y al Ayuntamiento que paralice cualquier licencia que facilite la implantación de una fábrica de armas de guerra en Valderas.
Granadas de mortero y proyectiles de gran calibre
Tras examinar la documentación contenida en el trámite de consultas a las personas interesadas en el expediente de Evaluación de Impacto ambiental simplificada del proyecto, aseguran en un comunicado difundido por Ical que queda probado que se trata de una fábrica de “granadas de mortero y proyectiles de gran calibre, como el 155 milímetro, en varios modelos y producción de munición lista para suministro al cliente”.
Con el beneplácito del Ayuntamiento de Valderas, que ha cedido terrenos en arrendamiento al promotor Tecnesis 3000, se tramita este proyecto aplicando el Real Decreto 130/2017 de Explosivos. Pero desde Ecologistas denuncian que se trata del proyecto de una fábrica de armas de guerra, cuya autorización es competencia del Ministerio de Defensa, ya que las municiones para armas de fuego de calibre igual o superior a 20 milímetros y las granadas de mortero son consideradas armas de guerra.
"Irresponsable"
Por ello, califican la actuación del Consistorio como “tan lamentable como irresponsable” por su predisposición a acoger una fábrica de armas a gran escala, colindante con la existente Orica Explosivos Industriales. “Ni los puestos de trabajo, que la documentación aportada no acredita, ni el arrendamiento de los terrenos por 74.000 euros al año justifica convertir el municipio de Valderas y su entorno en un polvorín con capacidad para almacenar 800 toneladas de material explosivo destinado a la guerra”, valoran.
