El reto de viajar pueblo a pueblo
Lo que comenzó como una afición se ha convertido en un proyecto casi enciclopédico. Mari Paz Hortelano e Iñaki Carrascal, vecinos de la provincia de Palencia, llevan años recorriendo uno a uno los pueblos de Castilla y León. Ya han superado las 2.100 localidades visitadas y ahora han puesto el foco en la provincia de León, donde ya suman más de medio centenar de visitas.
“Nos pateamos los pueblos de arriba a abajo y nos fijamos en todo lo que hay”, explican, en una forma de viajar que huye de lo superficial para adentrarse en la esencia de cada lugar.
León, nuevo territorio por descubrir
La incursión en la provincia leonesa comenzó casi por casualidad, con una parada en Gordoncillo, y continuó con rutas por el sur, enlazando localidades como Villamañán o Valencia de Don Juan.
En sus recorridos también han pasado por municipios como Grajal de Campos, San Pedro de las Dueñas o Galleguillos de Campos, aprovechando cada desplazamiento para sumar nuevas paradas. En las últimas semanas han retomado la ruta con especial atención a la zona de Sahagún, uno de los enclaves más cercanos a su lugar de origen.
Mirar más allá de los monumentos
Su forma de viajar no se limita a los puntos más conocidos. Iglesias, ermitas o castillos forman parte del recorrido, pero no son lo único. “Nos fijamos también en fuentes, lavaderos o murales”, señalan.
De hecho, el auge del arte urbano en el medio rural ha captado especialmente su atención, hasta el punto de crear álbumes específicos dedicados a muralistas y obras repartidas por los pueblos.
Miles de fotos para documentar el mundo rural
Cada visita se traduce en imágenes. Muchas imágenes. La pareja ha compartido ya más de 131.000 fotografías de cerca de 1.200 pueblos, organizadas en álbumes públicos en redes sociales. Solo en León cuentan ya con cientos de instantáneas y siguen ampliando contenido semana a semana.
Las imágenes se difunden a través de Facebook e Instagram —con perfiles específicos por provincias como “pueblosde.leon”— y también en grupos locales, contribuyendo a visibilizar el patrimonio de pequeñas localidades que, en muchos casos, quedan fuera de los circuitos turísticos habituales.
Rutas, kilómetros y constancia
Detrás de cada salida hay planificación: rutas diseñadas al detalle, kilómetros recorridos en coche y a pie, y una constancia que les ha permitido completar provincias enteras como Palencia, Valladolid o Segovia. En otras, como Soria o Burgos, están cerca de lograrlo.
En León, reconocen, acaban de empezar, pero tienen claro el objetivo: visitar todos y cada uno de sus pueblos, sin excepción.
Una mirada que rescata la vida rural
Su proyecto, construido paso a paso, se ha convertido en una forma de documentar el territorio y poner en valor la riqueza del mundo rural. Una labor que, sin grandes medios, deja constancia visual de tradiciones, rincones y paisajes que forman parte de la identidad de Castilla y León.
Porque, como demuestran Mari Paz Hortelano e Iñaki Carrascal, a veces la mejor manera de conocer un lugar es recorrerlo entero, pueblo a pueblo.