"He estado más de 25 años trabajando todas las noches del año salvo la de Nochebuena"
Covadonga Valle llegó desde Urdiales de Páramo a Villaquilambre tras casarse, siguiendo a su esposo que consiguió una panadería en esa localidad. Durante años, ha vivido entre hornos y panes, un entorno que le permitió sacar adelante a su familia pese a las numerosas dificultades y sacrificios personales. Actualmente, continúa atendiendo su tienda a un ritmo más pausado, a la espera de su jubilación prevista para el próximo año, aunque sin perder la alegría, a la vez que observa con preocupación el estado del mundo.
"He estado más de 25 años trabajando todas las noches y tan solo descansando en Nochebuena". Covadonga recuerda esos tiempos duros en la panadería que llevó junto a su marido hasta su jubilación. Desde hace nueve años se encarga sola de un despacho de pan en León capital, aunque hoy cuenta con un horario más llevadero y sin turnos nocturnos.
Covadonga y su tiempo entre hornos
Durante años, Covadonga trabajó todas las noches del calendario, salvo un descanso en Nochebuena. Este esfuerzo lo realizó en la antigua panadería junto a su marido, un negocio que mantuvieron hasta su retiro. Ahora, con la panadería en sus manos desde hace casi una década, el ritmo ha cambiado: "¡Pero ya no hago noches, gracias al cielo!", afirma contenta.
Su entrega ha sido constante, enfrentando cada jornada con dedicación y sin perder el ánimo pese a las dificultades. La relación con los clientes y el manejo de la tienda se han convertido en una rutina en la que ha encontrado un sentido de comunidad y apoyo mutuo.
La variedad del pan
Covadonga despacha cada día pan de quince panaderías diferentes de León, además de productos de Palencia y Manganeses. Curiosamente, el pan de Manganeses es el más demandado por quienes visitan la tienda desde primera hora. Además del pan, ofrece productos básicos vinculados con la panadería, como derivados de harina y huevos indispensables.
Entre sus especialidades sobresalen las empanadas, clásicas en su mostrador, aunque ella, vegetariana, prefiere dejar al gusto de su marido la elección. Tampoco faltan en temporada dulces tradicionales como torrijas, orejas o buñuelos, sabores leoneses que Covadonga domina con maestría desde hace años.
El peso del trabajo silencioso
Esta mujer leonesa sostiene un trabajo vital para la sociedad. Solo en momentos puntuales recibe ayuda de su sobrina Lucía, que acude a la tienda cuando Covadonga necesita descanso o no se encuentra bien. Sin embargo, la mayor parte del tiempo es ella la que lleva adelante la labor indispensable de la panadería.
Aunque se define como tímida, Covadonga ha construido una reputación como gran conversadora tras años en el mostrador. Su memoria sobresale, especialmente cuando evoca eventos históricos. Fuera del trabajo, dedica tiempo a la lectura para ampliar sus conocimientos y reflexionar sobre temas sociales, como el papel de la mujer en los conflictos bélicos.
Reflexiones sobre la historia y las guerras
Covadonga lleva años interesada especialmente en la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil española. Advierte que "hay que dudar de lo que vemos en las películas, porque nada pasó como cuentan". Destaca el rol oculto de las mujeres durante las guerras: "Lo más duro, al margen de ir al frente, quedaba en manos de las mujeres y nadie habla de eso, pero sin el trabajo silencioso de las mujeres nada funcionaría".
Recalca que las mujeres cuidaban a sus familias y garantizaban que no faltara un trozo de pan en la mesa, aunque luego sufrieran abusos que el mundo ignoraba. Cree que este papel ha sido decisivo, pero poco reconocido. Actualmente, comenta que está "mosqueada" por el genocidio de Israel en Palestina, observando cómo "las mujeres están sosteniendo todo lo que queda".
Aunque estos temas no son habituales en la conversación diaria de la panadería, Covadonga los comparte con algunas amigas que también sienten indignación ante los conflictos actuales. Expresa su impotencia y miedo por el futuro, especialmente por las mujeres que han perdido todo y por las generaciones venideras: "Intentamos seguir con nuestras vidas pero están matando niños a nuestro alrededor" y eso le provoca rabia y preocupación.