“En León hay muy pocos profesores de yoga, yo soy la única que hace Navakaraṇa”
Claudia Tubilla tiene claro que es una “una chica que hace cosas totalmente diferentes”. Leonesa y familiarmente vinculada al mundo del vino y las bodegas, la suya es una vida ciertamente ajetreada, o más bien, lo era. Comenzó modelando desde muy joven. Es probable que usted la conozca, aunque no la reconozca, de grandes campañas publicitarias de marcas como Oysho (Inditex) o Décimas (Decathlón), entre otras muchas. Un mundo que le llevó a recorrer medio mundo pero que también le enseñó la importancia de saber parar y dedicar tiempo a uno mismo.
Claudia estudió Marketing en Madrid, pero pronto descubrió que lo suyo era otra cosa. Combinaba las clases con la práctica de yoga y con las pasarelas. “Con 18 años entré en la agencia View Management y empecé a trabajar para revistas como Elle, Cosmopolitan, Harper's Bazaar… En algún momento me fui a Sudáfrica por trabajo con una agencia y allí empecé a conocer el yoga, cuando volví a España ya tenía claro que quería formarme en yoga”.
Esta disciplina milenaria originaria de la India que busca el equilibrio y la unión entre el cuerpo, la mente y el espíritu fue el revulsivo que Claudia necesitaba y poco a poco fue comenzando a ser cada vez más y más importante en su vida. No solo el yoga en sí, sino todo lo que le rodea. “Estudié meditación en Valladolid y daba clases en mi casa; de ahí a Barcelona, que fue donde realmente me formé, también on line. Mi idea inicial era irme a la India con mi chico, pero me quedé embarazada”, recuerda.
Un rincón con mucha luz
Hace unos años, Claudia encontró en un rincón del Polígono X el lugar perfecto para iniciar una nueva aventura. “Es un local precioso y con mucha luz”, explica. “Quien cae ahí no es por casualidad”. ‘Aire’ es el nombre del estudio que abrió sus puertas y donde la leonesa vuelca toda su pasión y creatividad.
“Hacemos muchas cosas y muy diferentes”, señala, destacando que se trata del único espacio en la Comunidad donde se practica ‘Navakaraṇa vinyāsa’, una novedosa derivada del yoga que combina canto y tempo y se rige según las fases y energía de la luna. “Es dinámico y desafiante. Te invita a romper barreras mentales y descubrir tu fuerza interna”, asegura la leonesa, pionera en traer esta práctica a León.
No solo eso, en Aire, Claudia apuesta por todo lo relacionado con la meditación, la respiración o la concentración, “incluso hago tarot terapéutico”, con talleres muy personalizados para mejorar la experiencia. Biomecánica, baños de sonido… o la última: clases de breathwork, una combinación de respiración controlada y música en la que un pianista y un violinista tocan en directo.
Relajación y autoconocimiento
No es de extrañar que Claudia no haya necesitado ni colocar un cartel en la entrada del local para que se llene. De hecho, la modelo y emprendedora asegura que se ‘bloquea’ solo con pensar que su estudio se quede pequeño.
Mientras sus singulares talleres siguen atrayendo a más y más gente en busca de momentos de relajación y autoconocimiento, Claudia sigue trabajando en el mundo de la moda, “ahora con una agencia en Suiza”, y prioriza en su vida el cuidado de sus dos hijos. Por cierto, que también abrió una “tiendita de bebés” que ahora está empezando a cerrar pero que llegó a trabajar “con muchos famosos”.