El tiempo

La Unión Europea considera "incoherente" el censo de osos de la Junta

La Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea respalda las críticas de Ecologistas en Acción sobre el sobredimensionamiento de la población de oso pardo 

Captura de un oso pardo en el parque natural de la Montaña Palentina dentro del Plan de Radiomarcaje de la Junta.
Captura de un oso pardo en el parque natural de la Montaña Palentina dentro del Plan de Radiomarcaje de la Junta.

La Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea cuestionó la fiabilidad del censo de oso pardo realizado por la Junta de Castilla y León al considerar que los datos aportados no son coherentes con los estudios científicos disponibles. Así se lo comunicó el organismo europeo a Ecologistas en Acción, organización que había trasladado a Bruselas su preocupación por las capturas de osos destinadas al radio marcaje y por la gestión de la especie en la Comunidad autónoma.

Ecologistas en Acción informó en septiembre de 2025 a la Comisión Europea de los riesgos asociados a las capturas de osos llevadas a cabo por la Junta de Castilla y León, después de que aparecieran dos ejemplares muertos que habían sido previamente capturados y marcados. La organización ecologista denunció entonces el peligro innecesario de estas prácticas y señaló la falta de experiencia y cualificación del personal encargado, así como la escasa justificación científica de los objetivos perseguidos, según un comunicado recogido por Ical.

Comunicaciones

En el mes de noviembre, Ecologistas en Acción recibió una comunicación del jefe de la Unidad de Conservación de la Naturaleza de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, en la que agradecía la información facilitada y destacaba, entre otros aspectos, que “según el informe ‘Large carnivore distribution maps and population updates 2017–2022/23’, en 2020 las comunidades autónomas de Castilla y León y Cantabria llevaron a cabo un estudio genético en el que se informó de un total de 370 osos (250 en el oeste y 120 en las subpoblaciones orientales)”. 

Los resultados no son coherentes

No obstante, el propio informe europeo señala que estos resultados no son coherentes con los estudios de seguimiento de hembras con crías del año realizados durante los últimos 30 años ni con análisis genéticos anteriores. Además, subraya que no existen publicaciones científicas ni informes técnicos que respalden dichas cifras, más allá de un comunicado de prensa de la Junta de Castilla y León.

Para Ecologistas en Acción, esta respuesta de la Unión Europea confirma que el censo carece de base científica y que la población de oso pardo está claramente sobredimensionada, especialmente en el sector oriental de la Cordillera Cantábrica, donde el número de hembras reproductoras no avala la supuesta evolución “excelente” que defiende la administración autonómica.

Críticas a las medidas de la Junta

La organización ecologista advierte de que la insistencia de la Junta en medidas como el radio marcaje, unida a “interpretaciones sesgadas de los datos”, dificulta la adopción de políticas de conservación coherentes y eficaces. A su juicio, esta gestión “genera una situación perjudicial y difícil de controlar para especies especialmente protegidas”.

Ecologistas en Acción concluye que “la política de la Junta de Castilla y León responde más a presiones económicas y electorales que a criterios científicos y de conservación de la naturaleza”, y considera que “se aleja del rigor necesario” para garantizar una protección real del oso pardo.

La Junta responde que el censo de oso pardo se elabora de forma conjunta entre el Gobierno central y las comunidades cantábricas

Los datos obtenidos en la estima poblacional osera dan como resultado un total de 370 ejemplares, con un “ingente” trabajo de campo y de análisis genético, “no comparable con estudios previos” 

Respuesta de la Junta

Por su parte, la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio respondió a Ecologistas en Acción que el censo de oso pardo se elabora de forma conjunta entre el Gobierno central y las comunidades cantábricas implicadas y no es un trabajo que desarrolle únicamente Castilla y León. “El censo no es de la Junta, sino que es nacional, sobre la población cantábrica”, apuntaron fuentes del Ejecutivo autonómico consultadas por Ical, sobre un censo coordinado por el Ministerio y con participación de todas las comunidades y el análisis genético y científico de la Universidad Autónoma de Barcelona y el y del IREC-CSIC.

Los datos obtenidos en la estima poblacional osera dan como resultado un total de 370 osos, con un “ingente” trabajo de campo y de análisis genético, “no comparable con estudios previos” que, “únicamente” realizaban una aproximación metodológica a la técnica de muestreo mediante técnicas genómicas y con una recogida muestras y superficie de muestreo muy inferior a la desarrollada en este estudio, y que se ha implantado a nivel de cordillera.

Ecologistas en Acción esgrime que la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea cuestionó la fiabilidad del censo de oso pardo realizado por la Junta al considerar que los datos aportados “no son coherentes con los estudios científicos disponibles”. Sin embargo, el Gobierno de la Comunidad reitera que los datos ofrecidos para la estimación de oso de la cordillera no resultan de un análisis realizado únicamente por sus técnicos, sino por expertos mundiales en la materia, pertenecientes tanto a la Universidad Autónoma de Barcelona, como al CSIC.

De hecho, los análisis de individualización genético, que son la “clave del estudio para su modelización”, está publicado en revistas científicas. Sobre ese estudio se ha realizado la modelización de la estima poblacional por el IREC y en la actualidad está el artículo científico elaborado por el autor principal y enviado a revistas científicas para su revisión.

Estudio y trabajo de campo

Señala que el estudio de la población de osos pardos en la Cordillera Cantábrica mediante técnicas genómicas y modelos de estima poblacional de captura-recaptura ha sido realizado por las comunidades autónomas de Castilla y León, Galicia, Asturias y Cantabria, junto con la coordinación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), la Universidad Autónoma de Barcelona y el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (CSIC-UCLM-JCCM).

Los trabajos de campo se desarrollaron entre los meses de agosto y diciembre de 2020, si bien durante 2021 se realizó el análisis genético de las más de 1.200 muestras recogidas y se finalizó la estadística y estima poblacional durante 2022. En la ejecución del censo se muestrearon de forma coordinada 16.700 kilómetros cuadrados y se recorrieron más de 7.600 kilómetros, la estima poblacional realizada mediante técnicas genómicas de mayor envergadura de las realizados hasta la fecha en España. De los 370 osos estimados en la Cordillera Cantábrica, 250 ejemplares se localizan en la subpoblación occidental y 120 en la oriental.