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Una exposición para los 100 años del verano en Val de San Lorenzo que Sorolla aconsejó retratar

El próximo 11 de julio abrirá sus puertas en La Comunal una gran exposición temporal que conmemora el histórico paso por la localidad maragata de la Escuela Madrileña de Cerámica
100 Años de La Escuela de Cerámica de Moncloa en Val de San Lorenzo EXPOSICIÓN (002)
Fragmento del cartel de la exposición '100 Años de La Escuela de Cerámica de Moncloa en Val de San Lorenzo'.

El próximo 11 de julio abrirá sus puertas (hasta el 16 de agosto) en La Comunal de Val de San Lorenzo una gran exposición temporal que conmemora el histórico paso por la localidad maragata de la Escuela Madrileña de Cerámica que retrató como nunca antes (ni probablemente después) el folclore local y lo dio a conocer internacionalmente.

La Escuela Madrileña de Cerámica (hoy Escuela de Cerámica de la Moncloa) realizó unos novedosos cursos de verano recorriendo España. En estos cursos se pretendía que los alumnos conocieran la realidad del país: sus paisajes, arquitecturas y las costumbres, pero, sobre todo, se pretendía que se relacionaran con las gentes, teniendo especial atención a las indumentaria y las celebraciones, mientras pintaban y modelaban del natural.

Los cursos de verano de entonces

Este novedoso planteamiento pedagógico los lleva por primera vez a Arenas de San Pedro (Ávila) en 1914 y aunque el fundador de la escuela, Francisco Alcántara, pretendía crear en esta población una sede permanente para los cursos, la falta de apoyos los convirtió en itinerantes con lo que recorrieron 57 localidades diferentes en 78 campañas de cursos de verano.

En Val de San Lorenzo la Escuela recaló dos veces, la primera de la que se cumplen ahora 100 años y la segunda en la fase ya epigonal de los cursos en 2001.

Trajes, paños y telares

Lo que la Escuela buscaba en Val eran sus trajes maragatos, las reuniones de arrieros, la fiesta patronal de la Carballeda, los paños y telares, pero no solo los ricos trajes de azabaches y sus vistosos cinturones bordados de sedas. A la Escuela le interesaban las personas: los labradores trabajando, los niños, los ancianos, la vida cotidiana de lumbre baja y pucheros o las alcobas plagadas de grabados religiosos protegiendo el descanso.

De todo esto la Escuela realizó más de 400 de acuarelas y otras 300 fotografías, además de piezas de bulto redondo con los vecinos que posaron in situ y otras piezas como jarrones, paneles de azulejos y relieves que se hicieron a la vuelta a la Escuela en Madrid.

Sorolla en la Maragatería

La investigación sobre la elección de las localidades a las que acudía la Escuela, siempre remite a la conservación de las tradiciones, las vestimentas, etc. pero en el caso de Val de San Lorenzo, además, se añade otra estancia anterior que es la del gran Joaquín Sorolla. Francisco Alcántara y el pintor valenciano habían forjado una profunda amistad en la que uno y otro se recomendaban los lugares en donde poder encontrar no solo temas para pintar sino también la predisposición de la población para posar, así como la existencia de pensiones, escuelas o vecinos dispuestos a acogerlos.

La exposición

La exposición pretende ser un homenaje a los integrantes de la Escuela con la exhibición de parte del fondo fotográfico y reproducciones de las acuarelas, así como de la indumentaria y piezas cerámicas. Igualmente quiere poner de manifiesto la importancia del estudio de la fotografía etnográfica, de la que Val ha sido pionero en la publicación de los dos volúmenes de Un carro chillón y Un carro chillón y algo más que iniciaron los estudios sobre estas imágenes en Castilla y León.

Colaboran en esta exposición el Museo de Historia de Madrid, el Museo Etnográfico de Castilla y León, el Museo de la Indumentaria Tradicional Leonesa, Fundos y el Ayuntamiento de Val de San Lorenzo.