Magic Pie Festival: una cita ineludible con la psicodelia
Si en en su primera edición, la motivación era algo mucho más informal (una despedida de una parte importante de la banda), los Brators vuelven a la carga en esta tercera edición con la idea construir un encuentro especial para todas aquellas almas que disfrutan de la buena psicodelia, el Stoner, fuzz a tope y otros sonidos que buscan expandir las mentes. La cita, este próximo sábado a partir de las 18:30 hora en el Gran Café.
Para esta ocasión han puesto el punto de mira en dos bandas nacionales que vienen avaladas por la prensa especializada, acompañando una vez más por los propios Brators como maestros de ceremonias e hilo conductor del evento. Se trata de Crisanteemos (Granada) y Belzebitch (Galicia/Ponferrada).
Crisanteemos
Formados en Granada en 2021, Crisanteemos han construido una propuesta que transita con naturalidad entre la delicadeza atmosférica y las explosiones de ruido controlado, creando paisajes sonoros que alternan introspección y catarsis. Nacidos en uno de los focos creativos más inagotables del underground estatal, la banda ha sabido esquivar los clichés del pop de guitarras convencional para adentrarse en terrenos mucho más sugerentes y texturizados.
Con un directo que destaca por su contundencia sónica y su capacidad para envolver al oyente en una experiencia casi hipnótica, Crisanteemos se consolidan como una de las realidades más personales, magnéticas y honestas de la nueva ola del ruido emocional en Andalucía.
Belzebitch
Por otro lado tenemos a Belzebitch, que emergen desde las profundidades telúricas de la comarca leonesa de El Bierzo para oficiar un culto sónico donde el tiempo se dilata y el volumen se convierte en devoción. El proyecto, impulsado inicialmente por la visión de Migui Albatross (voces y letras), comenzó a levantar sus cimientos a principios de 2023 con la incorporación de Pablo Mouzo a las guitarras. Juntos dieron forma a una propuesta de occult stoner doom denso, ceremonial y puramente analógico, cimentado en riffs cavernosos, pasajes de fuzz psicodélico y una fascinación por el misterio oculto que impregna cada una de sus composiciones.
Su carta de presentación llegó el 27 de junio de 2025 con la publicación de "Serpent Moon", un EP de debut concebido como una auténtica misa negra dividida en cuatro letanías:
- My Dear Lucifer
- Satanic Vision (anticipado como single el 16 de mayo de 2025)
- The Serpent Whisper
- Black Magic And Weed Bongs
El viaje de Serpent Moon es también el reflejo de un puente geográfico y técnico. Grabado a caballo entre Ponferrada y Santiago de Compostela, el lanzamiento contó con las colaboraciones de Isidro Femenía (bajo) y Lior Izhaki (batería). Para el acabado sónico, la banda buscó un alcance internacional: la mezcla y el máster digital se confiaron a las manos de Hans Horn en Tartu (Estonia), mientras que el master específico para la edición en vinilo corrió a cargo de Marc Necrohelm en los prestigiosos Abysmal Recordings de Sabadell. La estética del trabajo redondea el concepto esotérico, vistiendo el arte con el célebre grabado La Danse Du Sabbat de Émile Bayard, adaptado por el diseño gráfico de Beatriz Álvarez.
Lejos de quedar como un proyecto de estudio, tras la salida del EP Belzebitch mutó en una criatura de directo aplastante. La banda consolidó una formación de plenas garantías con el fichaje del infatigable batería Gon Goitia (Unamoto, ex-Unicornibot) y el bajista Héctor Pintos (Voodoo Mantra). Con esta inyección de músculo, el proyecto expande su núcleo berciano hacia tierras gallegas, convirtiéndose en una de las fuerzas más magnéticas y pesadas del underground en el noroeste peninsular, un estatus que revalidaron con su debut sobre las tablas en el Doomed Fest de Viseu (Portugal) en febrero de 2026.
Las influencias de Belzebitch son un tributo al panteón del sonido pesado. Su ADN arranca en los pilares fundacionales de Black Sabbath y Pentagram, pero se alimenta con la misma voracidad de la nueva ola de la baja afinación comandada por Windhand, Sleep, Electric Wizard o Monolord. Lo suyo no es una propuesta amable ni busca la complacencia de las radiofórmulas: es un monolito erigido al culto del riff, al humo, al misterio y a todo aquello que acecha cuando la realidad visible se desvanece.
Brators
Y para terminar qué podemos decir de una de una de las bandas locales más representativas del movimiento underground local. Los Brators se han ganado a pulso su fama con buenos directos y con saber hacer encima del escenario. Bajo el liderazgo compositivo de Sam Prowse, Brators se ha consolidado como una de las realidades más estimulantes, libres y expansivas de la escena independiente.
El proyecto nace estrechamente ligado a la agitación cultural de su propio entorno —siendo sus miembros motores activos de la escena local—, lo que dota a la banda de una filosofía puramente comunitaria, libre de ataduras comerciales y volcada en la experiencia colectiva del directo.
Musicalmente, Brators desarrolla un sonido magnético que se mueve cómodamente en las arenas movedizas del space rock, la psicodelia de vanguardia y el rock de alta intensidad eléctrica. Su propuesta es un organismo vivo: sobre una base rítmica de una contundencia monolítica, la banda edifica pasajes donde la improvisación y el viaje sónico son la norma. No se limitan a replicar estructuras; estiran los límites de las canciones buscando el trance a través del volumen y la distorsión texturizada.
La arquitectura sonora del quinteto descansa en un equilibrio perfecto entre tradición y experimentación cósmica.
Dotando a sus conciertos, por encima de todo, una celebración de la intensidad. Con una puesta en escena que destaca por una marcada identidad sónica, Brators ha demostrado que el rock de guitarras y la exploración psicodélica siguen siendo el vehículo perfecto para la catarsis. Una banda que no solo toca, sino que genera su propio ecosistema.
Sesiones y Djs
La programación se completará con una selección de DJs encargados de expandir la experiencia sonora durante toda la jornada. Hardcoco, Paquito Enfermedad, Medusa, Peter Telefunken, Gus in the Cave y Maelstrom construirán una banda sonora paralela que recorrerá territorios donde conviven la psicodelia, el garage, la electrónica experimental, las rarezas sonoras y los sonidos de culto.
Un festival en crecimiento
Con esta tercera edición, Magic Pie Festival reafirma su voluntad de crecimiento y consolidación dentro del panorama alternativo nacional.
El festival se posiciona como una plataforma para el talento independiente y una ventana para las nuevas corrientes de la psicodelia contemporánea, contribuyendo al dinamismo cultural de León y fortaleciendo el papel de la ciudad dentro de los circuitos musicales emergentes.
La organización afronta esta nueva edición con el objetivo de seguir construyendo una comunidad en torno a la música, la creatividad y la experimentación, manteniendo intacto el espíritu que dio origen al proyecto.