La Cultural afrontará una reconstrucción en Primera RFEF con un 60% menos de presupuesto
La Cultural y Deportiva Leonesa se prepara para afrontar uno de los veranos más complejos de los últimos años. El inminente descenso a Primera RFEF, prácticamente inevitable a falta de tres jornadas para el final del campeonato en Segunda División, obligará a la entidad a ejecutar una profunda reestructuración económica y deportiva.
El club leonés había diseñado para la temporada 2025/2026 un presupuesto de 11,5 millones de euros tras lograr el ascenso al fútbol profesional. Dentro de esa planificación, la entidad estableció un límite de coste de plantilla deportiva cercano a los 7,5 millones de euros, una cifra elevada para un recién ascendido y acorde con las exigencias de la categoría pero que no se ha trasladado en rendimiento sobre el terreno de juego.
Sin embargo, la caída a Primera RFEF reducirá drásticamente la capacidad financiera del club. La Cultural recibirá aproximadamente 1,5 millones de euros en concepto de fondo de garantía por descenso, a lo que habrá que sumar unos ingresos propios que rondarán los 2,5 millones. El resultado será un presupuesto global cercano a los 4 millones de euros, lo que supone una reducción estimada del 60,8 % respecto al ejercicio actual.
Goiria deberá levantar un nuevo proyecto
La nueva realidad económica deja en manos de Asier Goiria una tarea de enorme complejidad. El director deportivo deberá construir prácticamente desde cero una plantilla competitiva para intentar devolver al equipo al fútbol profesional.
Pese al importante recorte presupuestario, la Cultural seguirá manejando una de las economías más potentes de Primera RFEF, aunque lejos de clubes como Zaragoza, Mirandés o Huesca, entidades que también podrían competir en la categoría y que cuentan con estructuras y recursos superiores esencialmente por compensaciones económicas tras años jugados en Segunda.
La principal dificultad para el club leonés radica en la escasa base contractual con la que cuenta actualmente. Apenas unos pocos futbolistas tienen vinculación en vigor más allá de esta temporada.
Una plantilla a rehacer
Entre los jugadores con contrato figuran Bañuz, Rafús, Peru, Calero y Yayo. A ellos se suma Rodri, aunque la previsión es que el futbolista pueda continuar en Segunda División, circunstancia que dejaría un retorno económico para la entidad.
Además, regresarán tras sus respectivas cesiones David López, Guzmán Ortega y Adrián Ruiz, futbolistas sobre los que el club deberá decidir si forman parte del nuevo proyecto deportivo.
Paralelamente, la Cultural mantiene abiertas varias negociaciones clave para definir el futuro inmediato de la plantilla y del cuerpo técnico.
La continuidad de Rubén de la Barrera, pendiente
Uno de los asuntos prioritarios para el club pasa por conocer si Rubén de la Barrera continuará al frente del banquillo la próxima temporada. Las conversaciones entre ambas partes siguen abiertas mientras la entidad trata de diseñar el nuevo escenario deportivo tras el descenso con su presencia en el banquillo.
También avanzan algunas negociaciones para renovar a jugadores importantes dentro del vestuario, entre ellos Víctor García, considerado una pieza relevante para el futuro inmediato del equipo.
Todo ello sucede mientras la competición aún no ha terminado. La Cultural encara las tres últimas jornadas del campeonato con dos encuentros en el Reino de León, frente a Éibar y Burgos, antes de cerrar la temporada en San Sebastián ante la Real Sociedad.
El reto de recuperar la estabilidad
Más allá del golpe deportivo que supondrá abandonar la Segunda División apenas un año después del ascenso, el gran desafío para la Cultural será mantener una estructura sólida que permita volver a competir por el ascenso en un contexto mucho más austero.
La reducción de ingresos obligará a ajustar salarios, redefinir objetivos y reconstruir un proyecto que hace apenas unos meses se había diseñado para consolidarse en el fútbol profesional.