El 'Cuco' no es el problema
Alentados por la clasificación y el resultadismo, las voces en contra del actual entrenador de la Cultural se multiplican.
Es un perverso efecto que acompaña al otro 'miedo escénico', el que causa el propio vértigo de la competición cuando la caída es notable y no se contiene. Algo así como una hemorragia deportiva versión 'los puntos que necesito' y los que tengo en realidad.
El foco, de giro rápido en el fútbol, no apunta sin embargo en esta ocasión hacia el punto correcto.
Pese a las estridentes voces en sentido contrario no conviene engañarse: el 'Cuco' no es el problema.
El problema viene de arriba
El problema viene de arriba, de una planificación llena de tropiezos que en su momento condicionó a Llona y hoy amenaza con meter en el barro a un técnico poco discutible en los aspectos esenciales de este deporte.
Hay evidencias más que notables de que hoy el problema de la Cultural viene desde una gestión muy deficiente del mercado invernal de jugadores.
Se fueron Paraschiv, Pibe, Cortés, Mboula y Larios y al plantel ha llegado un actor secundario (Homan), un brillante extremo de Primera RFEF, Víctor Moreno, y el sexto central del equipo, 'Peru'.
¿De verdad?
¿De verdad estos son los refuerzos que precisa la Cultural? ¿De verdad alguien se cree que la ausencia de cinco jugadores como los citados no reduce la calidad de los entrenamientos y repercute en el día a día? ¿De verdad el equipo no precisaba de otra cosa?
Pese a esa letal carencia el equipo compite, hasta donde puede, y juega al límite de lo que tiene. Al grupo nadie le podrá negar ni entrega, ni aplomo, ni entidad, ni sacrificio. Lo da todo, y todo llega para asomar la cabeza bajo el agua y respirar (poquito). Pedir más, es una utopía.
En ese punto tan delicado de la ecuación entra un segundo factor determinante. Con todo en juego, con el grupo dando lo que tiene y luchando por salvar el tipo, aparece un club de 'actores' (por evitar afirmaciones más agresivas) de 'guante blanco': los colegiados.
El fracaso de Manzanera
La Cultural, ni institucionalmente ni en el plano deportivo (es un recién llegado), impone respeto. Y en la ecuación arbitral siempre pierde. Los errores son tan absolutamente groseros que merecen no ser olvidados. El daño es tan extraordinario, tan injusto.
Y ese es escenario, el de un equipo angustiado por falsos refuerzos y carencias notables, el de un equipo sobrepasado por la falta de efectivos, pero entregado hasta el límite deportivo. Y de verdad, con eso no llega, o se llega muy al límite.
'Cuco' tendrá su parte de culpa, innegable, pero si el equipo respira es de su mano. Y en su mano, tiene lo que tiene. Y lo que tiene (en refuerzos) no es lo que quiere, ni lo que el equipo precisa.
Y Manzanera, al que sí apunta el foco, lo sabe desde hace semanas, lo mismo que sabe que su gestión es más que cuestionable; un fracaso, para ser realistas.
Y ahora, encendamos el foco (sin olvidar, claro está, que este sábado llega el Zaragoza).






